17.6.19

Catadora de almas


A ella le gustaba provocarme cada vez que percibía mi presencia, se movía con lentitud dándose un tiempo largo para seducirme, le gustaba intensificarse hasta conseguir a distancia despertarme. Cada vez era más difícil contener mi necesidad.

Ella se volvía con descaro y me incitaba de mil maneras hasta acrecentar mi deseo, luego se marchaba dejándome insatisfecho y con una gran necesidad de someterla. Ella se había transformado en mi fantasía inagotable

Una noche en la que no pude resistirla, corté con rapidez la distancia que me separaba de su cuerpo,  de inmediato me imploró mi resistencia, me instó a la lucha, a que me mantuviera firme ante sus intentos por seducirme.

El tiempo pasó y sus juegos se volvieron más audaces, en ese momento me di cuenta que ella no quería que sometiera sus piernas, pretendía que penetrara su mente, asentara ahí mi territorio y le sembrara mi depravación.

Me arrastré a su mente, observé sus lugares más oscuros, me volví sigiloso para estudiarla y aprenderla y me di cuenta que nunca fue un depredador ... es la presa.

Conocí el placer de sus infiernos cuando la noche se volvió larga, dominé su mente y sometí su cuerpo, a cambio; y como tercero en discordia ... le cedí mi alma.

Semana seis con Roxana y su tema, "Pacto con el Diablo".

39 comentarios:

  1. El último párrafo es sencillamente perfecto.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  2. Ame ..magnifico no puedo decirte más ..me encanto muakkkkkkkkkkk relinda.

    ResponderEliminar
  3. La he disfrutado, sencillamente muy bueno.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Muy sensual, con esa parte de "raciocinio" de penetrar a través de la inteligencia, de conquista por la mente. Me encantó!
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  5. Era terco en todo; nada sabía de la vida hasta que la conocí por casualidad. Jugaba y se burlaba de mi enseñándome secretos del corazón cada vez que la vía en diferentes sitios. Me pasaba las horas dándole vueltas a mi pensar sobre por qué de esa manera, por qué de esa palabra o qué encondía aquel gesto...Ella era maestra por naturaleza que me eligió como alumno. Casi lejana no podía tocarla a un metro de distancia mientras mis deseos ardían en la hoguera para poseerla. Siempre iba delante de mis pasos, de mis gestos, de mis palabras, de mi pensamiento...Pasaba el verano del 89 a punto de dejar la pubertad a buén recaudo y mi amor aprendía en el silencio de sus labios, en el sonido de sus pasos, en aquella sonrisa picarona que me invitaban a poseerla. Agosto llegaba caluroso, el mes de julio fué de aprendizaje y el resto del verano, para seducirla con mis armas más poderosas. Aprendí a no hacerla caso un día trás otro y eso la sacaba de quicio. Aprendí a decirle que yo estaba allí en el silencio y la maltrataba con chicas que lejos de dejarme, aumentaban sus deseos de poseerme...Le hablaba con la dulzura, la firmeza,la originalidad del buén humor; enseñando mis armas seductoras de puertas abiertas a otras chicas que se desacían también por mí. A veces daba una tregua para saciar su sed y le regalaba cosas impensables que no valían nada; como un broma que la volvía loca. Pero mi juego se hacía más persistente hasta que una noche, se me acercó ardiente como una luna roja...Casi lloraba diciéndome que qué había pasado con nuestra amistad que poqué la trataba así...aquella noche estaba preciosa. Se había arreglago como una actriz de cine para mí. Comencé a hablarle en el oido para que sintiera mi aliento en el cuello y ella ronreía por las cosas que le contaba. Esta medio borrach de deseo cuando comencé a besarle el cuello y del cuello, a mi primera noche con ella...



    ResponderEliminar
  6. Con ese final cierras una búsqueda entre la realidad y el pensamiento. Abrazucos

    ResponderEliminar
  7. Debe ser cierto aquello de "penetrar por la mente". Digo esto porque es lo que pude comprobar en mis relaciones: las mujeres que mejor se entregaron a mi, fueron aquellas a las que antes de su cuerpo, primero conquisté su mente.
    Muy intenso lo tuyo.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Habla la experiencia y seguro que fue grata, un placer, Navegante
      Abrazos

      Eliminar
  8. Una presa que de alguna forma cambia la estrategia para obtener lo que quiere. Me gusta eso de catar almas, aunque también había algo físico. Buen relato con misterio también.

    Besos dulces y dulce semana Ame.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguro que si, Dulce, casi siempre lo hay
      Dulces besos

      Eliminar
  9. La verdad es que con ese final cierras perfectamente un texto inquietante, evocador y que nos engancha

    Un abrazo y feliz martes, aun con demonios

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que sea maravilloso el resto de tu semana, Albada
      Abrazos, con demonios incluidos, por supuesto

      Eliminar
  10. Intenso tu relato, me encantó volver a leerte.

    Besos enormes, corazón.

    ResponderEliminar
  11. Brillante en su totalidad y con la redondez perfecta de un final de apoteosis.
    Besos.

    ResponderEliminar
  12. Siempre hay que ceder algo en lo que parece un trato o un pacto.

    Aunque pacto suena más pacífico que " trato", pero en el fondo ambas partes debieran ganar : "algo".

    Muy buen relato.

    Besos.

    ResponderEliminar
  13. Esa alma ya estaba condenada... imposible resistirse.

    Besos.

    ResponderEliminar
  14. Que imagen tan sugestiva, tan seductora, para ilustrar un relato tan poético, tanta inspiración hace que sea tan visual, como si fueramos testigos.
    Que habíl estrategia de seducción, de esa mujer que sería un sucubo, metáforicamente o literalmente.

    Besos especiales.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre vas más allá, Dem, todo un placer
      Puñado de besos

      Eliminar
  15. La música nos puede deducir y aumentar los sentidos

    ResponderEliminar
  16. me gusta que ella prefiera que primero le seduzcan la mente.

    me gusta cuando antes de dejarle entrar en ella necesita que penetre su mente.

    son las mujeres que me gustan. saben lo que quieren y lo saben en el orden que les interesa.

    me ha gustado leerte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es básico que eso suceda, Guille, para que ambos lo disfruten, en situaciones así, prima el orden.

      Me gusta que te guste

      Eliminar
  17. Al fin uno termina por entregar algo valioso, como en tu poema. No es sólo la puja de los cuerpos. Me ensalmó. UN abrazo fuerte. Carlos

    ResponderEliminar
  18. Sencillamente solo te puedo decir que he disfrutado leyéndote en silencio.
    Besos

    ResponderEliminar

Enlaza mi mano para llegar a tu espacio.
Gracias por dejar tu huella.