besar tu cuello, sentir tu piel, soñar despiertos,
todo se complementa, se crea un vínculo invisible
en el que cada uno manifiesta sus anhelos,
así pasan las horas, y en una constante demostración de sentimientos,
desde amor, ternura, pasión, deseo, sueños, gemidos, suspiros,
estallar en ti, explotar en mi, todo se desborda,
se entrelaza, se eleva por el viento,
es la humedad de nuestros cuerpos,
la caricia y la satisfacción de sentir tu piel sobre mi piel
y tu boca besando mi boca.
En el placer de la entrega,
la humedad que desprenden nuestros cuerpos
se eleva y se contiene en el viento, aumentando con cada caricia,
con cada latido que desprenden en el día a día nuestros cuerpos,
y entonces, incapaz de sostener tanta humedad, tanto deseo
la suelta,
la suelta,
la deposita en pequeñas gotas de lluvia,
cada noche, cada mañana,
es el amor que cada uno profesa a su pareja
y se convierte en lluvia de rocío.













