Las sombras caen con suavidad cubriendo objetos sinuosos
se crean diversas figuras, extrañas a la vista
en mi, la soledad se aloja permanentemente
como esa oscuridad que se acerca sin pausa
y se hunde en mi mente, buscando tu recuerdo
cierro los ojos mientras evoco aquellos momentos
vives en mi y el deseo de tenerte se pierde con tu ausencia
grito tu nombre, te llamo y no obtengo respuesta
sobre mi piel desnuda, me pongo un abrigo de lana
y salgo a la calle, estoy dispuesta a olvidarte
camino tranquila por la gran manzana
el tiempo ha pasado y me encuentro perdida
recorriendo una calle que no conocía,
me detengo frente a un viejo bar, escucho su música suave
encamino mis pasos al interior y con la vista recorro el lugar
una mesa vacía, íntima, es el rincón ideal
la melodía se sigue escuchando, como un susurro discreto
penetra profundo en todo mi cuerpo
unas medias de seda en la mano y la vista perdida en el espacio
y en ese momento, tu recuerdo me llama
me levanto y vuelvo mis pasos,
la nostalgia regresa
me siento vacía de afecto
quise olvidar tus caricias
y solo conseguí, agrandar mi tristeza.
