desde lo profundo de mi intimidad
brota mi voz entre gemidos
para llevarte de mi boca un susurro.
Siempre tuya,
en cada gota que me haces derramar
me conviertes en lava incandescente
para tus manos al transitar por mi.
Siempre tuya,
en cada beso de intenso placer,
que junto a tus caricias me vuelven ansia desatada
buscando en tu cuerpo una y otra vez
el calor que caliente mi piel
y me vuelva exigente de tus labios de miel.
Siempre tuya,
como cada madrugada que voy hasta ti
y dejo que al alba te cubra
con tenue luz sensual y excitada
Lobo, gracias por la música