No existe en el mundo
placer más dulce que abrazarme a tu espalda
sentir la tibieza de tu cuerpo
en la oscuridad de mi noche
hacer que vibres al ritmo que me acompaña
renacer mil veces en tu alma
cuando percibo tu corazón que late
pausando y acelerando
tu cuerpo como apoyo de mi cuerpo
sintiendo tus muslos abrazando mis caderas
y hundido en mi
llegar al fondo de nuestras almas
es intenso el placer que nos envuelve
la caricia de tus manos cuando me hablan
la dulzura de tu cuerpo
arrebatado y atrayente
y el vértigo que nos empuja
cuando estamos juntos y nos amamos
