Tu dedo dibujó en el tiempo, el círculo de la desesperanza,
y en el horizonte quedó grabada tu huella,
es el principio y el fin,
en donde siempre vuelvo al punto de partida,
cuando arrebataste mi coraza y penetraste en mi laberinto,
fue tan cruel la daga que destrozó mis sentimientos
y dejó perdida mi alma,
hoy deambulo por la vida
sabiendo que camino en círculos repetidos,
que volveré a aquella tarde,
reviviendo los días y semanas en que me tuviste cautiva,
donde conté cada latido, cada suspiro que de mi cuerpo brotaba
buscando siempre un motivo para tan triste castigo
y te espero,
temerosa siempre de tu llegada,
temerosa siempre de tu llegada,
siempre cruel, y con un vacío en tu mirada,
hoy me siento insegura de mi,
sin deseos de volver al sitio
en el que por siempre quedó a tu resguardo mi alma.
en el que por siempre quedó a tu resguardo mi alma.
