Nadie sabe a ciencia cierta el origen del tequila, cuenta la leyenda que en las tierras de Jalisco, siglos atrás, cayó una noche una gran tormenta, los indígenas tuvieron que refugiarse en una cueva para protegerse, poderosos relámpagos seguidos de intensos rayos se dejaban sentir en los plantíos de agave, la gente asustada permanecía a resguardo, así pasaron las horas, afuera la furia de la naturaleza, y dentro de la cueva, la calidez de la grata compañía.
Cuando todo estuvo en calma, los indígenas salieron de su refugio, todo era humedad y destrucción, sólo había algo que llamó su atención, parte de los rayos que se habían dejado sentir cayeron en los agaves, justo en el centro de la planta, provocando así que brotara la más exquisita miel de sus adentros, un hombre decidido, tomó la planta y se percató de su agradable aroma y aún más delicioso sabor dulce.
Había una pareja, una mujer mexicana y un extranjero, su amor era profundo y lo demostraban a cada momento, después de esas horas rodeados de tanta gente, el sentir nuevamente su intimidad les provocó su cercanía.
"Líneas tenues dibujé en tu piel desnuda, sintiendo el escalofrío que se apodera de ti al sentirme, me acerqué suavemente a tu cuerpo, excitado, apasionado, el poderío de tu alma vence mis barreras, como una espuma envolvente, la atracción hacía tu cuello es mi delirio, lo sabes, me lo ofreces, me dediqué a besarte con tal intensidad, que el tiempo se detuvo, te demostré lo valioso que te siento, mis manos recorrieron tu espalda, surcando relieves bastos en humedad, mis besos se volvieron caricias insistentes, y entre la grandeza de tu esencia, me entregue a ti, suave como una hoja arrullada por el viento, me perdí en tus ojos, en la caricia de tu alma que acunaba con delicadeza la mía entre tus alas, me volví seda, viajé por tu geografía, ardí en tus brazos, entre fuego y humedad, me sentí humo, adorando tu cuerpo, adentrándome en cada centímetro de tu piel, los días se hicieron noche, las noches se hicieron días, el tiempo pasó, y antes de desenredar nuestros corazones, con un beso suave te demostré lo mucho que te quiero."
El amor nos vuelve esclavos, todo se vuelve banal ante la intimidad de los amantes, que se habían olvidado de la miel, de la cual ahora brotaron burbujas, su aroma era intenso y su sabor diferente, la mezcla de pasión y fermentación hizo de ese líquido lo que hoy conocemos como Esencia de Tequila, la tibieza de una entrega puede destruir fronteras y acercar amores.
El tequila es como la mujer
suave en su preparación, artesanal en su elaboración
se requiere del tiempo justo para ello
se requiere del tiempo justo para ello
tibia en se interior, para hacer brotar de lo profundo su miel
basta en fermentación, indispensable el proceso para obtener Tequila de calidad
son importantes las caricias previas, la dulzura y delicadeza después del final, que en realidad es el inicio
El tequila se bebe despacio, disfrutando sus aromas y matices
(no como erróneamente se dice de un sólo trago)



