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6.8.13

En lo profundo del corazón


¿Dejarme ir... o levantarme y luchar con todo para salir adelante y llegar hasta ti?

La tarde caía lentamente cubriendo  las puntas más altas de la naturaleza, mientras, los arboles se movían en un vaivén acelerado, llevando la carga de tu esencia en el ambiente era un peso demasiado elevado para las ramas, que lo lanzaban con fuerza lejos de sus hojas, lo mismo sucedía conmigo, pero contrario a los tallos, yo era receptora de tu recuerdo, no había sosiego para mi alma, estabas lejos de mi y lo único que atinaba a controlar eran las lágrimas que siempre dispuestas amenazaban con brotar

Caminé sin rumbo, sentía como el viento frío golpeaba mis mejillas, agotada y en total descontrol de mis emociones, cerré los ojos y me dejé caer, todo el peso de mi cuerpo se cimbró sobre mis rodillas, estaba siendo vencida por el dolor de tu ausencia y lloré... lloré hasta quedar hecha un manojo de tristeza, poco a poco el descontrol se fue alejando y dio paso a una infinita calma y con ella volvieron los recuerdos, solo que esta vez ya no eran atropellados y dispuestos a lastimarme, fueron poco a poco inundando mi cuerpo, en armonía con mi serenidad, volví a sentirte, como antes, como siempre.

Dejé que mi piel se impregnara nuevamente de tu presencia, sentí la brisa penetrando lentamente la intimidad de mi alma, volví a recordar como tus manos creaban para mi un mundo mágico, en el cual todo era perfecto, el horizonte dejó de tener sentido, y yo solo me dediqué a adorarte en mi pasado, a traerte a mi presente, a soñarte en mi destino, y te amé, con toda la intensidad que despierta tu recuerdo, viví nuevamente cada una de tus caricias, los susurros que depositabas en mi cuerpo, la fusión de la humedad que tantas veces hizo descontrolar nuestros cuerpos, la caricia de tu alma en mi alma y el sosiego que después de amarnos, nos envolvía extenuados.

Hoy es el día en que mi voluntad se fortalece, no importan las adversidades porque sabes como lo sé yo, que mi esencia te pertenece, siempre... por siempre, en mi corazón estarás guardado, no afecta la distancia, tampoco tu ausencia que se ha hecho presente, te hablo desde el más allá, desde lo profundo de mi corazón y sentimientos, no hay poder divino que logre derribar este amor que se ha formado sobre el tiempo.

Hoy por hoy, te digo que te extraño y te llevo dentro.