Deseando que tu día haya sido maravilloso,
lo mejor para ti Dulce
besos y apapachos,
mi cariño.
Abrí mi corazón
cuando el eco de tus susurros impregnó el ambiente
y me atrajo hacía ti... irremediablemente.
Sentí tu aroma,
esa mezcla de dulzura
envuelta en tu infinita ternura
fijé mis ojos en tu mirada de niño
tan profunda y suave,
que pude desnudar por completo mi alma
me vi envuelta en tu sonrisa sincera
en tu voz, intensa y poderosa
en tus palabras que me ofrecieron
la suave quietud que necesitaba.
Toqué tu piel,
ese mundo de sensaciones
que tantas veces inundó mi lluvia.
Erizaste mis sentidos,
al pasar tus dedos por mi cuerpo
acariciado por tu ser y todos tus sentimientos.
Convertido en mi universo
me llevaste de la mano al mundo sereno
en la intimidad de mis sueños.
