Esta noche,
tu cuerpo arderá bajo mi embrujo,
mis manos serán el sol que te calienta,
lenta y suavemente,
volverás a perderte en el profundo vacío
que deja a tu cuerpo vencido
serás subyugado por tu propio deseo,
dentro del paraíso perdido,
sin razón, sin aliento,
a fuego vivo, morirás en mi,
y en el extremo total del laberinto de mi cuerpo
volverás a nacer,
a sentir las caricias primitivas que se yerguen
en el sendero de tu piel,
vagando sin destino,
serás mío, como yo de ti
