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19.3.13

El mejor regalo del mundo *Tu voz, Jorge del Nozal*


Una de las poesías que mas me han gustado de
Jorge del Nozal, es sin duda El Silencio del Amor,
alguien que escribe con tanto sentimiento, es sin dudarlo, una maravillosa persona, Jorge a cada momento lo confirma.
Hace unos días, su generosidad ha derramado en una propuesta, en forma desinteresada, ofrecer su voz  como regalo para nosotros.
He agregado la poesía de su autoría y con la cual tuve claro desde que la leí /escuché, que siempre estaría dentro de mis favoritos
y también la que generosamente me ha obsequiado y había publicado hace unas semanas y ahora agrego la voz maravillosa de Jorge del Nozal.

Sus blogs

Recitando Poesía  y  EL Mejor Regalo del Mundo

Gracias Jorge

Oleo Jorge del Nozal

EL SILENCIO DEL AMOR 

 

 Sorpréndeme con tu amor inmaculado, 
 rózame suavemente con tus labios, 
 acaríciame con tu aliento enriquecido, 
 envuélveme con tu sonrisa blanca. 
 Escóndete en mi pensamiento 
 para que yo te encuentre 
 y que la emoción de buscarte 
 altere mis endorfinas. 
 Que tus silencios sean los barcos 
 en el mar de mis caricias. 
 Y que al escuchar mi nombre 
 deslizándose en tu boca, 
 mis hormonas lo resistan 
 sin llegar a volverse locas.
                                                                          Autor: Jorge del Nozal

Secretos del Alma
                                                              RePost
Oleo de Jorge del Nozal

Secretos del Alma, en voz de Jorge del Nozal
La noche descendía sigilosa por la habitación,
entre hilos de opacidad y de misterio, se inundaba de sombras y siluetas,
 observé tu rostro, aunque sereno,
por momentos parecía el espejo de una batalla que luchabas por vencer,
entre la angustia de la desesperanza, te sentí indefenso,
ajeno a mi presencia, libre de la cruel realidad que me supera,
te mire, con toda la ternura que despiertas en mi piel,
ávida aún, de tu sensualidad, anhelante del calor
que en otros tiempos en tus brazos había sentido,
acaricie inquieta cada poro de tu piel,
lastimando mi soledad el verte sosegado
con tu cuerpo desnudo, sólo cubierto por una sábana de seda
pude observar en tu corazón las lesiones que otros brazos te dejaron
las luchas sin cuartel en las que no siempre resultaste vencedor
heridas aún abiertas, dolorosas
y entre ellas estaba yo, marchita, 
con la claridad de que en tu vida fui ligera brisa que te envolvió
sin destino ni presencia, como un pequeño soplo pasajero
me sentí perdida, recostada en el centro de tu lecho, cuidé de ti
acomodé tu rostro en mi pecho y te dejé dormir
cuando los rayos del sol penetraban tu ventana, y antes de marcharme 
grabé mi imagen en tus sueños, deposité mi esencia en tus labios
besé tu cuello, susurré a tu alma lo mucho que te amo
y que aún te extraño
                                                                                                                      Ame