Te haces deseo para venir hasta mi
envuelto en miradas perdidas
en prohibidos encuentros
de amantes furtivos
entre la tentación de la caricia
y la excitación clandestina
nos entregamos,
ciegamente
beso a beso
roce a roce
sin tiempo ni distancia
sólo el momento
en que un instante
se vuelve un suspiro pleno