25.6.19

Un instante


En el silencio de un atardecer confuso, existe ese punto preciso, cuando no es de día, tampoco es de noche, me doy cuenta que, hasta la naturaleza puede tener ese momento de inflexión, confuso y bellísimo, le robo un instante... melancólico ... perenne y siento.

Su voz me llega entre susurros de letras escritas  y recuerdos de madrugadas desnudas. Tiene unos labios alargados y una sonrisa que hechiza. 

Cuando lo observo sus ojos visten de negro ... se profundizan, es fácil dejarse ir en esas pozas oscuras que gritan poemas que arden en mi piel, porque sé que detrás de esa mirada, hay una aventura por descubrir en cielos e infiernos.

En su torso, su corazón bombea su propio placer que me ofrece desmedido y debilita mis rodillas.
Él sabe que al otro lado del mar lo espero ... latiendo en mi pecho su vida.


Semana coordinada por Dorotea en su blog, Lazos y raíces, con el tema: La mejor hora.

20.6.19

La noche y sus silencios

Hoy ha sido una de esas noches en las que me acuesto apegada a mi silencio, me siento como si estuviera dentro de una pompa de jabón que se eleva temblorosa y frágil al vaivén del aire, en espera que una ráfaga de viento fuerte me rompa.


Presiono con mis manos las sábanas que arrugadas me acarician, aspiro lento y hondo mientras busco la forma de afrontar mis miedos, las situaciones dolorosas que han dejado marca en mis recuerdos, las ilusiones perdidas, los sueños hechos cenizas.

En silencio trato de calmarme, intento alejar el pensamiento de reinventar nuevas maneras de seguir en este mundo sin darle oportunidad a que me absorba. Acogo la idea de nuevos perfiles y de inmediato la aborto porque lo único que hacen es confundir a quien me conoce y anular quién soy. 

Me cansé de ser indiferente a la mano extendida por temor al golpe de mentiras y caricias falsas. Me cansé de portar la pesada armadura que me lleva por un pozo sin luz ni salida.

Quizás equivoque la mirada, quizás equivoque las palabras que no alcanzan a abarcar las emociones que me habitan y me dejan sin aliento. Quiero creer que un día despertaré con el alba acariciando mis cabellos mientras afuera ... llueven versos.


La coordinación de los relatos de esta semana está a cargo de Magade, con el tema, El SIlencio.

17.6.19

Catadora de almas


A ella le gustaba provocarme cada vez que percibía mi presencia, se movía con lentitud dándose un tiempo largo para seducirme, le gustaba intensificarse hasta conseguir a distancia despertarme. Cada vez era más difícil contener mi necesidad.

Ella se volvía con descaro y me incitaba de mil maneras hasta acrecentar mi deseo, luego se marchaba dejándome insatisfecho y con una gran necesidad de someterla. Ella se había transformado en mi fantasía inagotable

Una noche en la que no pude resistirla, corté con rapidez la distancia que me separaba de su cuerpo,  de inmediato me imploró mi resistencia, me instó a la lucha, a que me mantuviera firme ante sus intentos por seducirme.

El tiempo pasó y sus juegos se volvieron más audaces, en ese momento me di cuenta que ella no quería que sometiera sus piernas, pretendía que penetrara su mente, asentara ahí mi territorio y le sembrara mi depravación.

Me arrastré a su mente, observé sus lugares más oscuros, me volví sigiloso para estudiarla y aprenderla y me di cuenta que nunca fue un depredador ... es la presa.

Conocí el placer de sus infiernos cuando la noche se volvió larga, dominé su mente y sometí su cuerpo, a cambio; y como tercero en discordia ... le cedí mi alma.

Semana seis con Roxana y su tema, "Pacto con el Diablo".

14.6.19

Desierto interno

Jack Vettriano - Contemplación de la traición - 2001

Su beso se enredo entre mis cabellos, permaneció callado ... alerta. Fue el último intento fracasado de compensar su desierto interno.

Su beso se sujetó ahora con delicada firmeza, entre más se asía, más sentía que estaba a punto de caerse. 

Observé en el horizonte una escalera abandonada, se giraba como un remolino violento, arrellanándose y regresando sobre sí misma, la sensación de ahogo me dejó perpleja ... Mi pensamiento se disolvió antes de nacerse. 

Ahora la escalera se mostraba recta ... y en su final ... una ventana abierta. Mis piernas se movieron por voluntad propia para dar un paso antes de darlo.

De su beso sentí su leve desamparo, no hubo razón suficiente para frenar la tentación de volar ... Su beso seguía adherido, ahora con fuerza en la punta de mis cabellos.

13.6.19

El ritual

Me hubiera gustado que aquellas tardes de invierno fueran de veinte horas, de esta forma, los recuerdos a tu lado serían prolongados.

Recuerdo una de aquellas tardes, después de la ducha que te relajaba de tu jornada diaria, subías a la tahona, justo detrás del respiradero, te sentabas sobre el cocedor que aún y después de varias horas se mantenía caliente; yo te observaba desde la ventana de mi recámara, veía tu rostro sereno y una taza de humeante café protegida por tus manos, luego veía la segunda taza, casi imperceptible, solo el hilillo de vapor la delataba, luego tu mano dando palmaditas al huequito que dejabas a tu lado y me invitaba a unirme a tu ritual.

Siempre había una rebanada de pan de elote para acompañar el café, el tuyo ... potente y muy dulce, el mío igual, solo que sin azúcar ... aún lo tomo así.

Hoy, padre mío, he preparado tu receta, lo prometo, intenté hacerla al pie de la letra, pero entrada en las primeras líneas se me ha desviado (como es costumbre) la concentración y he puesto puñitos de esto y puñitos de aquello, quizás no te has dado cuenta porque voltee tu foto frente a la pared, me disculpo por eso, al final, el resultado me dejó satisfecha, un pan ligero y sutil en su sabor. 


Pan de Elote
500 gramos de Elotes dulces
6 huevos  (clara y yema por separado)
140 gramos de Mantequilla
1 Lata de Leche Condensada
3/4 Taza de Harina
1 cucharada de Polvo para Hornear
½ Taza de Leche
1 cucharada de canela en polvo o vainilla
1 Barra de Queso Crema.

Claras a punto de nieve
Licuar el resto de los ingredientes
Incorporar a las claras en forma envolvente
Verter en un sartén de hierro o refractario barnizado con aceite. 
(si es refractario poner al fondo papel encerado)
En Tahona aproximadamente veinte minutos, en horno convencional de cuarenta a sesenta minutos.
Introducir un palillo, debe salir limpio.
Dejar enfriar el horno con el pan dentro


Esta semana, Los Jueves de Relatos tienen como anfitrión a Mamaceci, desde sus Notas desde el fondo de mi placard, con el tema, Ritos culinarios.

11.6.19

Matices de insomnio

Deambulo en medio de la noche, el silencio palpita en mis sienes su tiempo, afuera llueve nostalgia. Un pincel de oscuridad estalla entre las sombras haciéndolas descender con pesadez por entre las ramas de los arboles, éstas, ofrecen un chirrido que debilita mis entrañas. 

La sangre se vuelve putrefacta mientras una lágrima negra se balancea por las pestañas, carga en su interior una nota suicida que no se atreve a soltar, porque se siente cobarde de beberse la vida desde otra perspectiva. 

Las horas mueren lento en la mesita de noche, junto a los papeles borrados de mi prematuro epitafio. 
Solo la planta de brote amarillo se mantiene erguida mientras acompaña mi caída. 



Roxanabr, en su blog Soñando uno de tus sueños", nos invita a ejercitarnos escribiendo un texto que incluya cinco palabras propuestas por ella.