Dentro de los sueños, los recuerdos se deshacen suavemente en la boca, llevan textura variada y sabores infinitos, los hay desde lo avinagrado de los enfados hasta lo más dulce de un deseo, en cada mordisco, crujiente o sedoso, se impregna el paladar de su consistencia caprichosa.
Volver los pasos a la infancia, a los recuerdos que se quedaron agazapados en un rincón cualquiera de la vasta memoria, volver a ser niña, a sonreír por las pequeñas cosas y celebrarlas como grandes victorias.
Lo conocí cuando tenía doce años, adoraba su nombre, su voz, sus pasos largos y pausados pero, el cómo se dirigía a mí, era verdaderamente exquisito, me hacía sentir soñada, siempre correcto, cuidando sus palabras, dulce y educado, "Te esperaré a que crezcas", [me decía] "Te esperaría por siempre ..." [también me decía], no pasamos de miradas escurridizas, de aquellas medias sonrisas que llevaban el alma impregnada, de suspiros a distancia, de palpitaciones avasalladoras, ¿eso era amor?, no lo sé, sólo sé que, constantemente recordaba su mirada, algo tenía que la hacía única, especial, pero su tiempo no era el mío, tampoco su espacio, tres años después con cierto nerviosismo, me presentó a su novia ... ¡plof! se derrumbó mi mundo.
Trato de encontrar las palabras que me indiquen qué ha cambiado de mi ayer hasta ahora y me doy cuenta que ... la primera vez que poblé un cuaderno de mi infancia fue con una frase que me salió del alma, "Primer Amor, Primer Dolor", dedicada a aquel momento en el que se quebró mi corazón, cuando me llegó la invitación a su boda.
¿Qué me hizo engancharme tanto a un hombre quince años mayor que yo ... es posible que la causante fuera la ilusión, lo cierto es que repito patrones, siento que las relaciones sólidas son aquellas en las que el hombre es mayor, por lo menos quince años.
Años después lo volví a ver, ya no me parecía tan alto pero seguía igual de encantador, su mirada que en tiempos pasados era indescifrable ahora estaba clara, destellaba montones de ternura, me despedí de él como nunca hice antes, con un beso en la mejilla y un adiós.
Cerré el círculo que por años había quedado abierto y dentro de él murió la niña, asfixiada por el tiempo.
Más Relatos con nuestra anfitriona de esta semana, MOLÍ

Cuando te leo, el alma se me queda en nudo... llegas tan profundo, de forma tan simple.
ResponderEliminarSos un suspiro, una mirada que se pierde en el horizonte de los recuerdos.
Un placer pasar por aquí, siempre.
Besitos, preciosa Ame.
Niña, me alegra volver a verte por este, tu espacio.
EliminarTe agradezco tus palabras, es lo único que puedo hacer, quizás sea que así lo sientes porque cuando participo en los relatos lo hago sólo si hay un pasado para contar, de lo contrario, paso de largo.
Muchos besos, princesa, te cuidas
Que preciosa y linda historia de amor , tienes mucha razón cuando somos niñas hay algo en los mayores que nos a trae de una forma especial , creo que eso alguna vez a todas nos ha pasado .
ResponderEliminarUn fuerte abrazo .
Me alegro saberlo, Campirela, así no me siento más un bicho raro
EliminarUn abrazo fuerte
Hay veces en las que tenemos que pasar pagina...o incluso cerrar el libro y hacer que alguno de nuestros sueños acaben difuminandose en el olvido...
ResponderEliminarBesos.
Deberíamos hacerlo a veces, tendríamos menos cargas
EliminarUn beso, Vicente
Me has dejado el corazón encogido, tus letras me han llegado tan adentro...
ResponderEliminarYo soy de esas románticas que me enamoraría de una mirada, de una voz o de un verso, pero como tú bien dices, hay almas que no coinciden en el tiempo.
Me ha encantado.
Cariños en ese dulce y tierno corazón.
Kasioles
Gracias, Kasioles, eres alma sensible
EliminarBesos
A veces hay que cerrar puertas y abrir otras nuevas.
ResponderEliminarBesos, preciosa.
Sería lo ideal, María
EliminarUn beso, preciosa
Todo nos parece grande, superlativo, magnificamos las ilusiones y hasta los amores. Y cuando crecemos todo recupera su estado normal, su tamaño. Y enamorarse de un joven, un profesor, el padre de una compañera de clase... no es inusual.
ResponderEliminarTe he respondido en el blog de Campinela a la duda que has dejado. Abrazo doble
Recién me voy enterando, Ester, mira que lo mantuve en secreto pensando que estaba fuera de lugar.
EliminarGracias por ayudarme con mis dudas, ya he pasado allí
Un beso, Ester
Excelente... Por lo tratado, por como lo contas 👍
ResponderEliminarY a mi me pasó también, pero desde el otro lado... Y hoy a pesar de la diferencia de edad (o gracias a ello) somos una pareja 👫 hermosa por donde nos mires...
Gracias entonces 🙋
Felicidades, JLO, que sigan así
EliminarBesos
Hola Ame, el desamor invita al amor, suculento postre de una cena aún pendiente..
ResponderEliminarGracias, pasa buen día, besos invitados..
Qué bello lo expresas, Don
EliminarDulce noche, un beso
Excelente relato, pleno de sentimiento y de nostalgia. Y sobre todo con un tierno romanticismo de unos años que pasaron dejando huella.
ResponderEliminarBesos.
Recuerdos que cuando vuelven te hacen sonreír con cierta nostalgia
EliminarBesos
Comparto ese sentimiento que transmites, vivido también en una época de mi vida… Tierna, y exquisitamente llevada esta historia, convirtiéndola en un dulce viaje en el tiempo, en el que abrazar esos instantes vividos, de amor y desamor…
ResponderEliminarUn placer, mi preciosa Ame… Sensibilidad y belleza en tus letras…
Bsoss enormes 😘
Me hubiera encantado leerte, Ginebra.
EliminarUn placer, mi bella
Lo explicas tan bien...
ResponderEliminarMe enternece leerte.
Besos niña guapa.
Sonrío, Toro
EliminarBesos, niño
Bonito relato. Felicidades.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias, Rafael
EliminarUn beso
Ese amor por alguien mayor no es inusual y lo magnifico de todo es que el respeto tu tiempo. Explicas la historia de un primer amor de una forma deliciosa. Gracias por partivipar, besos.
ResponderEliminarGracias por invitarme, Molí, fue grato recordar
EliminarBesos
Bello relato con un final feliz.
ResponderEliminarUn abrazo.
Sí, hace falta cerrar círculos
EliminarUn beso, Amapola
Muy bien hilado... dejando todo la emoción y el sentimiento en bandeja.
ResponderEliminarTe felicito, Ame.
Mil besitos.
Gracias, Auroratris
EliminarMuchos besos, niña
Trato de no volver a recuerdos de lo que fue pero crear los nuevos pero a veces sin sentirlo nos vamos al pasado de los sueños
ResponderEliminarSueños como el tuyo y ese hombre que te inspiró tan bella entrada de eso que llamamos amor
A veces es bueno volver, quizás lo malo sería quedarse allí
EliminarUn beso, RECOMENZAR
Creo que una primera ilusión, seguida de una desilusión, como he comentado, forma parte del desarrollo emocional. Aunque luego es preferible que las ilusiones tengan alguna concreción, al menos algunas.
ResponderEliminarY puede funcionar eso de la diferencia de edad, puede brindar emociones a una pareja.
En equilibrio, Dem, ilusión y desilusión, sería lo ideal.
EliminarSi es el hombre el que es mayor, ya lo creo que puede funcionar.
Dos besos, uno para ti y el otro también para ti, por el que te faltó enviarme :)
Cuídate
¡Hola! Qué triste historia de amor y desamor. Y que haya durado tanto esa hasta que logró cerrar ese capítulo, quizás, el cuaderno que había poblado con esas palabras y seguir adelante. Precioso.
ResponderEliminar¡Un abrazo!
Se sigue adelante, Roxana, aunque siempre se queda algo contigo
EliminarUn beso
Wommm !!!
ResponderEliminaresta historia realmente me toco el alma y el corazón, me he sentido totalmente identificada, me has hecho llorar
Me alegro de eso, no lo de llorar, el que te sintieras identificada
EliminarUn abrazo, María
Muy bonito, aunque muy triste empezar con una decepción, Pero fue tan bonito... que merece que guardes su recuerdo en tu corazón, además supiste cerrar el círculo a tiempo.
ResponderEliminarSí, merece guardar un bello recuerdo, Tracy
EliminarUn beso
Me ha encantado tu relato y entiendo los sentimientos de la protagonista, que no sé si eres tú, porque yo también sentí algo parecido por mi profesor de historia en el instituto...con el tiempo me di cuenta de que aquello no fue amor, pero en aquel momento creí que sí.
ResponderEliminarUn beso
Hola, Charo, sí, es algo vivido en un tiempo lejano
EliminarUn beso
Lo de enamorarse de chicos mayores suele darse muy a menudo, y luego no salen las cosas como una espera.
ResponderEliminarUn abrazo
Un dulce sabor amargo...es lo que me produce leer tu relato nada extraño para los que ahora, retrocediendo el tiempo con este tema, nos vemos en algún momento sumergidos en una situación parecida...Que chica de colegio no se enamoró de los que estaban en secundaria??..o hasta de la universidad?...a esa edad, era tan fácil sentir fascinación por los mayores y tienes toda la razón...al pasar el tiempo, los vemos tan normales, tan igual a igual, que todo se esfuma y solo queda el recuerdo bello de lo que sentimos una vez...
ResponderEliminarGracias por esta entrada tan genial....besososs
Encantador, tierno y emotivo relato, Ame. Cuanta razon tienes en decir “primer amor, primer dolor” Es duro pasar por una circunstancia de esa índole a tan corta edad. Es el primer amor, y lo vemos como algo mágico, puro, infinito, y que no se expecta negatividad alguna. Que bueno que distes fin a esa historia tan breve de enamoramiento.
ResponderEliminarBso
Bella historia de un amor que nace con ilusión inocente y muere luego de haberlo aceptado como imposible. Un abrazo
ResponderEliminarSe cerró el circulo de la mejor manera, una historia en la que entrelazar el primer amor y el primer desengaño, aún así dejas ese poso de "todo está bien".
ResponderEliminarBesos.