20.4.17

Plazo

Cómo quisiera encontrar las palabras precisas para expresar con certeza este dolor que sin ser físico, es poderoso y logra hacerme daño.

Estoy cansada de deambular por canales vacíos que delinean soledad y abandono, agotada de ser invisible a mi reflejo, indiferente a mi propia umbría.

Quise desviar mi camino y, sin darme cuenta, en el trayecto se quedó mi corazón colgado de una sombra, tanto tiempo ha pasado que perdí su palpitar, ahora cargo en mi pecho el hueco vacío y sin embargo lacera como si en su centro tuviera clavada una daga.

Lo confieso ... hay una fecha de caducidad para una muerte lenta


Este fin de semana se cumple mi plazo, no estoy segura si estaré lejos un día, una semana, un mes, un año ...
Si prometes no olvidarme ...te prometo regresar.

Gracias por tu comentario, se queda conmigo, no lo haré público.

19.4.17

Soledad

El frío que desde hace tiempo colonizó mi pecho
sigue anclado, como deteniendo el tiempo.
Me empuja, me atrae, me atrapa
hasta hacerme sentir parte suya.

18.4.17

Intimidad

Niña interior
que en noches sin luna
se asoma tímida por mis ojos
y deja salir una lágrima
que cuelga de mi tormento.


11.4.17

Aliento

"Cómo duele abrir la puerta y recibir el golpe seco 
de este recuerdo que se niega a perecer."


Llegarán las sombras y en su pecho vacío
derramaré la última bocanada de aliento
que aún guarda tu presencia
mis pupilas, cuencas ya sin vida
que esperaron estériles una noche más en ti
para volver a ser
eclipsarán en un letargo infinito
y cuando al marcharme
por última vez mire en tus ojos y ya no pueda verme
porque los habrás vaciado de mí
vencida y sin vida, me alejaré de ti.

Buscaré el atardecer en mí
para dar sepultura a las cadenas que ciñeron mis muñecas
sin testigos, asistiré a mi sepulcro
mostrándome desnuda ante la tumba
mientras suelto el grito retenido en mi piel gastada
"Aprenderé a saberme en tu olvido".

10.4.17

Para recordar

Los detalles se guardan en el corazón.

Gracias mi bella, Ginebra por el cariño con el que has recibido el comentario que realicé en tu espacio.
Mi beso

7.4.17

Prisionera de tu alma

Presa en la oscuridad de tu noche
he amarrado a tu verbo cada latido que emana
de éste corazón que te respira por dentro,
mis labios callan lo que mis pupilas gritan,
se pierde mi voz en la profundidad de tu beso,
cuando tu lengua misteriosa me penetra,
devorando cada recoveco de recuerdos,
encuentras la solución al dolor que me palpita,
me hago vida en tus palabras,
caigo rendida al confort de tu mirada,
cuando recoges los trozos de mi alma fragmentada
y en un suspiro que brota de tu esencia
me moldeas a tu forma, atándome a tus entrañas...
¡ Quiero ser tu prisionera !
encadéname a lo salvaje de tu poema
sujeta con fuerza la armonía de mi aliento,
danza en mi cuerpo la humedad de tu penumbra,
captura de mi rostro las gotas de sal
que vas hilando en mi memoria,
dibújame el temblor de tus suspiros,
en el gemido gutural que viste mi piel del magma de tu vientre,
¡ Libérame !
para que sea mi alma la que dócilmente a tus pies caiga postrada,
entregada al fuego de tu infierno,
¡ Sométeme !
a la lujuria de tu cielo.

Vuélveme a ti... en el lazo rojo que me adhiere a tu alma.

5.4.17

De retroceso

Dentro de los sueños, los recuerdos se deshacen suavemente en la boca, llevan textura variada y sabores infinitos, los hay desde lo avinagrado de los enfados hasta lo más dulce de un deseo, en cada mordisco, crujiente o sedoso, se impregna el paladar de su consistencia caprichosa.

Volver los pasos a la infancia, a los recuerdos que se quedaron agazapados en un rincón cualquiera de la vasta memoria, volver a ser niña, a sonreír por las pequeñas cosas y celebrarlas como grandes victorias.

Lo conocí cuando tenía doce años, adoraba su nombre, su voz, sus pasos largos y pausados pero, el cómo se dirigía a mí, era verdaderamente exquisito, me hacía sentir soñada, siempre correcto, cuidando sus palabras, dulce y educado, "Te esperaré a que crezcas", [me decía] "Te esperaría por siempre ..." [también me decía], no pasamos de miradas escurridizas, de aquellas medias sonrisas que llevaban el alma impregnada, de suspiros a distancia, de palpitaciones avasalladoras, ¿eso era amor?, no lo sé, sólo sé que, constantemente recordaba su mirada, algo tenía que la hacía única, especial, pero su tiempo no era el mío, tampoco su espacio, tres años después con cierto nerviosismo, me presentó a su novia ... ¡plof! se derrumbó mi mundo.

Trato de encontrar las palabras que me indiquen qué ha cambiado de mi ayer hasta ahora y me doy cuenta que ... la primera vez que poblé un cuaderno de mi infancia fue con una frase que me salió del alma, "Primer Amor, Primer Dolor", dedicada a aquel momento en el que se quebró mi corazón, cuando me llegó la invitación a su boda.

¿Qué me hizo engancharme tanto a un hombre quince años mayor que yo ... es posible que la causante fuera la ilusión, lo cierto es que repito patrones, siento que las relaciones sólidas son aquellas en las que el hombre es mayor, por lo menos quince años.

Años después lo volví a ver, ya no me parecía tan alto pero seguía igual de encantador, su mirada que en tiempos pasados era indescifrable ahora estaba clara, destellaba montones de ternura, me despedí de él como nunca hice antes, con un beso en la mejilla y un adiós.

Cerré el círculo que por años había quedado abierto y dentro de él murió la niña, asfixiada por el tiempo.

Más Relatos con nuestra anfitriona de esta semana, MOLÍ

4.4.17

Abismo

Al filo del abismo,
justo en la desembocadura de la razón y la sinrazón.
Donde el alma no es víctima,
tampoco es verdugo
abrí mis alas,
de mi vientre y en pleno vuelo
dejé salir las sombras que se desbocaron al vacío
y en un místico ritual desnudaron tus ausencias
volviendo a mí, ahora libres
asombrada, busqué mi propia mirada.

Mientras consumía tus latidos de mi corazón solitario.