30.9.15

En tu universo

                     Prendas con tu olor
                     mi piel con tu aroma
                     tus ojos profundos ... penetrantes
                     dominas mi mente
                     perviertes mi alma
                     y el mundo se cierra a nuestro alrededor
                     envolviéndonos en el más sublime sentimiento
                     te ciñes a mi vientre ... me dejas ser.
Me descubro atrapada ... en tu UNIVERSO.

25.9.15

Adoración y entrega

No te resistas, [me susurras al oído], deja que mis manos hagan que tu corazón se altere, que tu sangre fluya desbocada por tus arterias, que tu mente se desconecte y trasgreda límites. 
¡No te contengas!.

Estoy en tus manos, allí, donde me siento perversa. 

Relajo la tensión de mi cuerpo mientras, con la punta de tu lengua lento ... me reptas, conduciéndome suavemente hacía tus terrenos.  

Con los ojos vendados, manos y tobillos sujetos al dosel de tu lecho, boca abajo, con mi cuerpo libre de toda prenda. 

¡No temas!, y es tu ronca voz la que escucho en la oscuridad de mis pensamientos. Me has atado tan bien que, mis pequeñas luchas por soltarme, sólo han logrado enrojecer la piel de mis muñecas.

Deliciosamente me dejo llevar por el amor, suprimo la razón, no hay tiempo ni espacio, sólo la pequeña cadencia de mis nalgas que buscan ser reconocidas y, provocan la brutal erección que arde entre tus piernas. 

Es mi erección la que marca el camino hacia el tesoro oculto entre tus nalgas. Húmedo y caliente me aguarda, rojo al contacto de mis palmas. Te ordeno levantarlo mientras desato tus tobillos hincando las rodillas en el suelo al ofrecerte sedienta de tu Dueño. Mi falo enrojecido, violento, duro, recorre el sendero antes suavemente perfilado por mis labios. Bálano erecto y deseoso de ti tomándote con la fuerza que tu sumisión merece... Tu gruta se abre penetrada, leve resistencia tu virgen regalo lastimosamente se queja. Dolor y placer al tiempo ansiosa, gimiendo sientes cada empujón de mis caderas. Más y más dentro de ti. Tu respiración se acelera, tus manos agarran con fuerza los brazos del lecho, sudas, tus pezones apuntan goteando sobra las sábanas. Muerdo tu cuello, mi pecho se hace uno sobre tu espalda. Lloras y ríes, tiemblas, gritas, gimes pidiendo a tu Amo no se detenga hasta invadirte. Empujo, enloquecido te ordeno moverte al mismo ritmo. Mis manos hacen presa en las coronas de tu pecho en el momento en que la siento llegar. Espesa y caliente, mi primer espasmo te abre aún más anunciando lo que ya te invade por dentro. 

Quiero más. Aún endurecido, libres ya tus muñecas te volteo violentamente clavando mis ojos en tu rostro. Tu boca se acerca, abierta y ofrecida la tomas a mi orden y son tus manos las que inician de nuevo el rito de hacerte mía. Sin pausa, rápida, muy mojada. Mi esencia se hace elixir de vida en tu garganta recorriendo cada parte de ti. 

"Tómeme de nuevo mi Señor, mi sexo le llama". Son tus caderas ahora las que cabalgan sobre mis piernas empapadas, tu hermosa cueva la que arde en llamas a punto de vaciarse. "Permítamelo Amo, se lo suplico" susurras poco antes de que mi embravecido miembro se empape de tu olor, nada reprime ya tus gemidos... 

Agotado, mis manos posan tu cáliz sobre mi boca escanciando tu cuerpo a mis labios el anhelado flujo de tu templo...

Relato a dúo, nuevamente mi agradecimiento por unir tu sentir al mío.
Petrus y Ame

11.9.15

De momentos


                      Serena, con la cabeza recostada en la almohada
                      un libro abierto entre mis manos
                      y las letras escurridizas
                      que, me hacen imposible continuar la lectura
                      y es que, cuando el corazón está en calma
                      y el insomnio presente
                      recuerdo y doy valor a lo que realmente importa.

                      Los mejores momentos de una noche cualquiera.
                      Buscar entre los poemas que se derramaron
                      en el espacio en penumbras de mi lecho
                      también los que rellenaron con pesadez
                      el interior de mi almohada
                      y degustarlos lentamente.

                      El último pensamiento
                      antes que me invadan los sueños
                      y la mejor sonrisa de la mañana, es fresca ... relajada
                      disfrutar el rocío de una rosa, también, ¿por qué no?
                      la llovizna que escurre por mis pestañas
                      esas gotitas salinas que bajan por mis mejillas
                      ayudan a drenar el alma

                      No darme por vencida
                      no importa si todo va en contra
                      siempre hay una mano
                      que conserva en su hueco una vela encendida
                      te la ofrece cuando no encuentras la salida
                      o, cuando caes en un abismo profundo
                      ella misma sostiene tu caída.

                      Cerrar los espacios donde pueda anidar el odio
                      llenar el corazón de todo lo bueno
                      y arrumbar en una esquina lo que te hace daño
                      reinventar cada segundo la vida
                      el resultado es asombroso.
                      ¡Vale la pena!

7.9.15

Mientras duermes

                     Me gusta observarte cuando duermes
                     porque estás como ausente
                     te percibo tan exquisitamente indefenso
                     que me provoca abrazar tu alma
y ... protegerte

4.9.15

Dolor y Placer


En la cara oculta de mis muslos, de piernas entreabiertas, fluye un riachuelo que las mantiene húmedas ... suaves ... siempre dispuestas.

En la línea descendente de la espalda, me mantengo quieta ... receptiva, cuando tu lengua baja en forma escandalosa y, con avidez de mi sexo se apodera.

En mi rostro excitado, de mirada traviesa, se dibuja la pasión incontrolable que recorre mi carne, arqueo y abro mis alas, para abrasar el cielo que me ofrece la lujuria de tu boca ... a la que con intensidad alimento.

Y luego ... la calma, relajo los muslos, ahora soy yo ... la que de ti, está hambrienta.

Sediento acudo a tu llamada, desnuda, sumisa me recibes dispuesta a dibujar líneas de placer sobre mi cuerpo. Atravieso la estancia, me detengo ante ti, te miro mientras tus ojos se iluminan ante el final de la espera.
Acaricio tu pelo sedoso, me transmite lo que tu cuerpo ya no se atreve a esconder, tiemblas, impaciente tu sexo te delata. Percibo tu olor, el sabor que añoro de las noches en ti.

Endurecido y deseoso te ordeno posar pies y manos al tiempo que mis dedos se abren paso entre tus nalgas. Noto tu humedad, te bebo y mi lengua es ahora la que fuerza el final de tu espalda. Abierta y excitada tus gemidos reclaman ser tomada por tu maestro, tu respiración acelerada al primer contacto por detrás de mi cuerpo sobre el tuyo.

Todo se acelera, nuestros cuerpos se hacen uno, mi pecho y tu espalda se unen reclamando mis manos la dureza en la corona de tu pecho. Complacida sientes mi primer espasmo mientras mis manos aprietan tus caderas y las traen hacia mi. 

Tu cuerpo se rebela, sigues temblando, nuestros sudores se entremezclan, me sientes dentro, muy dentro, dolor y placer se hacen uno, me sientes derramar, extremadamente caliente mi esencia te invade...

Relato escrito a Dúo con mi buen amigo Petrus, 
Gracias Petrus por unir tu esencia a la mía.

2.9.15

La mujer de negro

Recuerdo las leyendas que el abuelo en mi infancia me contaba. 
Sabía que muchas, si no es que todas eran fantasía producto de su inmensa imaginación, aún así, siempre me sentaba a su lado derecho y lo escuchaba con atención. 

Él decía que, las leyendas van pasando de generación en generación y está en nosotros que no se pierdan, decía … si algún día tienes hijos, improvisa una fogata en el patio de tu casa y cuéntales lo que de mi voz escuches. 


Me contaba … 

Cuando la ciudad duerme, entre la penumbra, amparada por la oscuridad de las noches cerradas y por las calles más transitadas y antiguas de la ciudad, aparece la figura esbelta de una mujer que viste de negro. Ella camina lento, a veces parece que vuela. 

Cuando escucha un auto se detiene y voltea a su encuentro, las personas que lo conducen, [siempre hombres] deseando protegerla le piden que aborde el coche, ella lo hace y deja asombrados a los conductores por sus movimientos lentos, armónicos. 

Al preguntarle hacía dónde se dirige para llevarla, ella responde “El Cementerio Municipal”, en aquellos tiempos estaban en despoblado, ahora con la ciudad creciendo han quedado rodeados de casas. 

Al llegar a las puertas del Cementerio, los conductores detienen el auto y le preguntan nuevamente hacía qué punto dirigirse, la mujer de negro les dice, aquí vivo y, ante la mirada atónita, ella se desvanece, dejando a las personas desconcertadas. 

Se dice que es una mujer joven que, ante la negativa de sus padres para salir una noche, ella escapó por la ventana de su habitación, estando en la fiesta de sus amigos sintió remordimiento y se volvió para su casa, temerosa por la reprimenda de sus padres tomó como atajo, el cementerio municipal, encontrando la muerte violenta en manos de un grupo de muchachos alcoholizados.

Jueves de Relatos
Tema: Mitos y Leyendas
Anfitriona: Perla Gris
Punto de encuentro: Et lux in tenebris lucet...