29.11.14

Buscándote

Te busqué con afán y con esmero desde el principio de los tiempos, mi mente se llenó de sueños, intenté encontrarte, dejé regados trozos de mi alma por las solitarias calles, perdí mi corazón en el camino, se ocultó en pedazos debajo de las piedras. 

Te busqué, días y noches enteros, por tierra, mar, aire y fuego, cabalgué por la estela de un cometa, analizando las partículas del viento en búsqueda de tus misterios, me adentré en lo más profundo de la tierra, intenté localizar vestigios de tu esencia, me hice fuego y en el calor intenso de una flama busqué la luz de tus ojos y el rojo resplandor de tus orgasmos. Nadé en el centro de una gota que se agitaba a la deriva en el océano, buscando tus dedos los que provocaban mis espasmos. 

El tiempo avanzó estrepitosamente, decliné en mi búsqueda incesante, me senté a la orilla de mis pensamientos, colgué mis pies en el abismo y lloré en silencio creyéndote sólo un sueño, el dolor inundó mi pecho y caí al oscuro despeñadero de la agonía.

Entre la caída, una sombra a mi lado descendía, sujetó mi mano y me abrigó en su pecho, escuché el suave resonar de su corazón negro, circundado por el delirio y el arrullo de un beso suspendido, esperando por mis labios, al instante desplegó sus alas y agitó al viento, su voz murmuraba en el fondo de mi alma. 

Me envolví en tu cuerpo, dejé que tus besos curaran mis heridas, en tus manos fui arcilla, una masa estratiforme con múltiples heridas, en tu yunque forjaste con esmero mis entrañas, tu cincel labró las esquinas de mi esencia, descubrí en tus ojos tu dominio, sé que ya no soy mía, soy una extensión tuya, soy parte de tu esencia. 


Ahora cuando me acuesto ya no tengo frío, sólo basta estirar mis manos y te encuentro, me acaricias, me sometes y mi calma vuelve. Duermo contigo, como cada noche con mi espíritu bajo tu abrigo.

23.11.14

De confesiones

Te vi allí, sentado al borde del precipicio la lluvia mojaba tus pensamientos, el viento jugaba tímidamente con tu camisa, la noche era cerrada, totalmente oscura, no estaba la luna para enmarcar tu silueta.

... La sola idea de contemplarte desde lejos provocaba en cada rincón de mi cuerpo pequeños estremecimientos. Sacudidas que nacían en el centro de mi vientre y se proyectaban en mis poros, caminé despacio hasta tu aura, lo reconozco, tienes una carga de erótica energía que me vuelve adicta a tu presencia.

Mi ser se muestra indefenso cuando te siento, no importa si estás lejos, o te encuentras cerca, mi mente está llena de ti, de tu calor.

Con cada recuerdo siento que mis fuerzas me abandonan, has tomado posesión de mí ser y me entrego a tu capricho.

Sé claramente lo que deseas y tú sabes que te lo entregaré en ocasiones antes de que me lo pidas, porque ardo en deseos de complacerte y ser para ti, todo lo que para mí tú eres.

Lo confieso, existe una comunión contigo, un lazo invencible que ataste a mi cintura el mismo día en que decidiste envolver mi alma maltrecha con tu alma.

18.11.14

Allí, donde todo tiene sentido

Mi mente estaba desordenada, hacía tanto tiempo y a la vez tan poco, que me sentía ansiosa.... parada frente al espejo y en un acto de ira descomunal, arrojé contra la pared el reflejo en el cual me veía. 

Observé detenidamente cada parte rota, pequeños trozos del vidrio inundaban el piso de mi alcoba, temía moverme, no deseaba cortar mi carne, y mucho menos sangrar por las heridas. 

Y entonces.... pude apreciar al detalle en cada una de sus partes, fragmentos de mi vida. Tenía una sensación extraña cuando fijaba la vista en cualquiera de ellos. 

Me observé de niña, con aquellos miedos que no me dejaron avanzar y la frustración que se marcaba en mi ceño fruncido. 

Cada momento importante poco a poco fui recordando al pasar la vista en salto de un reflejo al otro, y de repente, frente a todos, ligeramente elevado del piso y descansando en la puerta de mi habitación, había quedado un gran trozo de espejo. 

Fijé la vista en él, se podía observar toda la estancia en cada fracción caída donde se reflejaba parte de mi vida, de mi pasado. 
....Y me vi de pie. Recorrí con mirada inquisitiva desde la punta de los dedos de mis pies hasta llegar a mi rostro, y como atraída por un imán fije mis ojos en mis propios ojos, en mi mirada. 

Mi mente vagó en forma veloz, volaba por un horizonte diferente, era una dimensión desconocida donde partículas de mi pasado venían hacía mí en sentido contrario. Cada una rasgaba mi piel, me hacía daño.... pero de inmediato la herida sanaba. Pasé por la oscuridad de la noche al mismo tiempo que me adentré en la luz brillante que jamás mis ojos habían conocido. 

Frío, calor, angustia, alegría, el día y la noche, la sonrisa de la niña que fui, la tristeza del adulto que soy. 
En ese momento se detuvo mi vuelo de forma tajante, y empecé a caer velozmente. Ahora todo tenía sentido, mi lucha interna había terminado, vencí mis miedos, mis prejuicios, me hice libre y descendí lentamente por ese cielo eterno hasta llegar a tus brazos, los cuales me recibieron con infinita ternura y comprensión 

Tu mirada dulce y tu sonrisa sincera, hicieron que mi espíritu renaciera en ti, dentro tuyo. 
Hay una dimensión desconocida para todos, exclusiva solo para nuestra alma gemela, es en ese instante que me doy cuenta que nací para ti.


Ahora todo tiene sentido, habitamos un mismo espacio-tiempo, al otro lado de la línea roja, donde compartimos un mismo destino.



Jazzy ha tenido la gentileza de publicar este relato en su blog
Gracias Jazzy por llevarlo a tu espacio
Besos

11.11.14

Átame


               Átame en tu constante necesidad de poseerme
               aprieta grilletes a mis tobillos y
               arrójame al mar embravecido en lo curtido de tu piel.

               Te prometo ir cayendo lentamente
               y al hacerlo, sobrevivir
               cuando encuentre el brillo de tu mirada.

               Átame al vórtice de tu memoria
               ahí donde escondes para mi los juegos más perversos
               esos que liberan mi verdad más oculta
               la que guardo para ti en el fondo de mi alma.

               Átame a la sombra de la estela que dejas a tu paso
               la misma que provoca fantasías en mis noches desveladas.

               Átame a tu horizonte y, sostenme en él
               asida fuertemente de tu mano
               hasta ver el amanecer en tus pupilas.

               Átame al universo de tu alma
               hilváname en tus puntos cardinales
               y cuelga de mis pestañas
               tus sueños y los míos.

5.11.14

De vuelo

          ¿Has escuchado el sonido del silencio....?
          Como cuando estás al pie de su cama y lo observas desnudo, durmiendo.

          ....Totalmente indefenso, gravitando en el séptimo cielo
          expuesto su cuerpo, desnuda su alma, cual dios del deseo, del suyo.... y el mío.


          y entonces.... cierras los ojos y vuelas, dejándote absorber por la calidez de sus sueños.

1.11.14

Tradiciones con alma

Tradiciones con alma
02 de Noviembre "Día de Muertos"

Nuevamente este espacio es desbordado por los sentimientos y los anhelos.
Hay un hecho claro y es que, en nuestro corazón y alma se quedan anidando los seres que hemos querido y seguiremos amando, en fechas especiales como esta, se condensa aún más nuestro cariño.

Se reafirma lo espiritual, lo religioso y la memoria colectiva en la cual prevalecen los recuerdos. Porque se unen los tuyos, los míos y los nuestros formando un núcleo tan intenso que proyecta una carga de energía tan fuerte que todo se percibe y se siente de una forma más profunda.


Muchas de las tradiciones mexicanas se llevan en el alma, de las más importantes que se celebran, es sin duda el 02 de Noviembre, "Día de Muertos".

Es un mágico ritual que reúne a los difuntos con sus seres vivos, es el día en el cual los muertos tienen permiso de visitarnos y se les honra con todo el respeto y amor que podemos ofrecerles, sus almas son recibidas en un tiempo sagrado en el cual convergen el pasado y los recuerdos, el olvido no tiene cabida.



Dentro de la tradición existen las conocidas "Calaveritas Literarias", son versos irreverentes a modo de epitafios retratando a las personas como si estuvieran muertas.

Mahler Deán
Mi beso en ti


María
Algo más que palabras

Gracias María

Pedro Luis 
Poesía y Vivencias


Gracias Pedro Luis

[Anímate y escribe una Calaverita Literaria, aquí la publicamos]