25.4.14

Hijos de la Luna


La Luna desnuda su luz 
sobre la silueta húmeda de una mujer en movimiento 
Íntima y delicada, se filtra lentamente por sus poros 
en la danza penetrante de la noche y sus misterios. 

Desvestida y excitada ella siente la suave caricia
su piel se estremece, es un momento sexual el que la ilumina
En un instante, todos sus sueños la toman
y poco a poco la invitan a mecerse...
cayendo en un letargo profundo.

La temperatura de su cuerpo asciende 
entra en la vorágine del deseo que la atrapa, la domina,
mientras el calor corporal aumenta febrilmente...
devorando su cordura.

La Luna y su reflejo continúan avanzando en su desnudez
sus rayos luminosos se proyectan en la abertura de su carne
Los sumerge sin pensarlo, y flota...
cogida en la oscuridad, donde es moldeada con sus firmes impulsos.

Sujeta a sus costados, librando su dulce batalla 
el horizonte gira en el umbral de su vientre
mientras muerde la lujuria en sus labios...
y al instante gotea el rojo pasión en el ardor de su boca.

El cielo se confunde en el éxtasis de una piel que no ceja en jadear
va cediendo a la oscuridad y con ella la luz de la Luna se desvanece
Ahora ya sólo quedan recuerdos de sueños profundos...
convulso todo su ser, y la calma que la inunda.

Tiembla el momento íntimo
Se mantiene suspendido en la memoria de sus anhelos
y cada noche, cuando la Luna se refleja en su lado perverso...
vuelve a revivir esos espasmos en el éxtasis de su cerebro.

18.4.14

Mujer virtual

Un poco a destiempo, hoy me uno a la convocatoria de Los Relatos Jueveros,
  [no estoy segura si podré ser constante cada semana]
En esta ocasión el anfitrión es Demiurgo, les invito a visitar su espacio, es un lugar mágico y poco convencional, mi fuerte no son los relatos, así que..., iniciamos.


"Mujer Virtual"


Su mirada se pierde en el horizonte escondido de un espejo.
...Se ilumina en el silencio enardecido de la ciudad habitada detrás del vidrio, agitándose con el constante ir y venir de los autos y su gente. Todo está en descontrol, todo ... menos ella. 

El tiempo se le detiene. Sentada frente a su propio reflejo, observa su rostro y destina parte de su atención a la inmensidad de sus ojos. Entonces nace uno de los tantos impulsos que la gobiernan, y en ese momento se desborda como mar embravecido... Cierra los párpados, y se deja llevar. 

El agua la moja, la hace flotar, arquea su espalda, mientras se despoja lentamente de su ropa. Mujer virtual, escrita con poemas galopantes que se expanden en su desnudez. Poco a poco se va empapando la piel y se abre su sonrisa al deseo, sus labios se entregan a la intensidad del éxtasis, gimen los susurros que palpitan en su cuello con la vehemencia de un latido bebiéndose despacio a la mujer y sus anhelos...
El poema la penetra devorando las gotas de su frenesí. Exhorta y exhausta, aún temblorosa, se deja caer al pie del espejo.

Agitado su pecho, tibio su cuerpo, sonríe al horizonte : el tiempo sigue detenido en ella y en sus vibrantes susurros. 
Mujer virtual, nutrida con las letras del verso que se escribe con la tinta invisible de sus sentidos.



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15.4.14

Observa sin tocar

Caminas desnudo en la intimidad de la alcoba... Majestuoso tu cuerpo, cubierto por un halo perturbador que irradia seguridad por cada poro de tu piel.

Erecto tu miembro se yergue poderoso...
Esperando al acecho el homenaje que mi pensamiento te ofrece.
Tu mirada se torna retadora, al tiempo que de tus labios sale la sentencia :
-"OBSERVA SIN TOCAR" 

Es tu propia mano la que acaricia tu polla, gozando de la amplitud soberbia de ese músculo perverso, mientras la sonrisa maliciosa que tus labios dibujan, es una invitación febril a la pasión desbordada ante la presión que atenaza con insistencia la firmeza electrizante a la que sometes tu falo.
Y el vaivén frenético se abre paso en el surco que se mece entre tus dedos, empapándolos con el sudor encendido de tu sexo enardecido. 

Embistes con fuerza proyectando la punta arbitrariamente hacía mi lengua, al tiempo que reduces el ritmo de forma sospechosamente sensual. 

Observo la escena desde mi orilla, no pretendo dar señales de flaqueza ni deseos de mostrarte que es mi boca, altanera, la que anhela complacerte, que en mi alma se ahoga el sentimiento de que sea tu falo el que perfore mis entrañas. 

Contemplo extasiada tu bálano henchido,, aparentando en mi piel el desinterés por rozarme, tras esconder en mi lengua la convulsión que me produces al sentir el vaivén de tus caderas, abrigando las llamas de tu sexo en mi boca, hasta sentir las contracciones cuando tu néctar de vida inunda mi garganta. ...Y es en ese momento cuando exprimo de mi piel cada uno de los perversos recuerdos que me hacen vulnerable ante tus brazos, perdida en los latidos de mi pecho y subyugada por mi propio deseo una vez entregado todo el control de mis sentimientos.

El cruce de miradas es suficiente y empequeñezco avergonzada por lo inusual de la orden.
Pero demolida la muralla, me deshoja y atenaza el placer vertido ante tu silueta... prisionera, sumisa, y arrodillada, abrazada al flujo sanguíneo de tu entrepierna y soltando entre murmullos un "teee, aamo" entrecortado, que aún transita en los misterios de tu mente.

Ahora comprendo que te he hecho mío, sacudiendo de tu vientre el temblor empapado de tu magma, al verter del volcán de tus embistes la lava fundida en mis bramidos originados por el manantial de tu orgasmo. 


Y antes de desplomarte en el gemido sudoroso de tu cuerpo susurras en mi oído la historia de un amor más allá de toda duda : un amor eternizado, en tu simiente.

11.4.14

En la urgencia de tu orgasmo


Dime si en las noches de soledad, 
cuando la luna se asoma misteriosa 
por el cristal sombrío de tu ventana, 
tu mano aún recorre el horizonte convulso de tu mente.

Ahí... donde mis labios con sigilo se colgaban 
y tembloroso hasta el exterminio, 
sudabas agitando cada milímetro de tu cuerpo.

Dime si el vello de tu nuca aún se retuerce acelerado, 
cuando tu alma vaga presurosa en el erizo de las sombras, 
con el deseo clavado en la punta de tu espasmo...
... Penetrar el recóndito escudriño de mis sueños, 
y copular el subterráneo de mis besos.

Dime si las horas han menguado 
la turgente lucha de tu cuerpo con las sábanas.
Cuéntame del sudor nocturno que aún recorre tu letargo.

Muéstrame tu dedo enigmático
al abrir la hendidura en el espacio de mi pecho
para llevarme hasta ti... en la urgencia de tu orgasmo 
que delira erizado por tu mano.

Y en el latido de tu noche, suéñame enredada en lo etéreo de tu vientre.

6.4.14

Y es así que cuanto más brilla tu Sol, más luce mi luna


Me encuentro recostada bajo un techado oscuro con nubes repletas de fantasías.
Estoy completamente desnuda ...
Cubierto está mi cuerpo por una simple sábana entretejida en hilos carmesí, y el universo entero se conjuga para nombrarte.
Es mi imaginación y el deseo de descubrirte el que proyecta a la profundidad del abismo, un gemido sensual que se abre paso entre posibilidades, buscando tu presencia.

Soy como un susurro suave que clama por tu piel, que la descubre en tu universo ...
por lo que me afano en penetrar y devorar tus defensas, aniquilando tus planetas. Y en la nebulosa de tu orilla, incito a la bestia de fuego que llevas dentro. 

...Es entonces cuando te zambulles sigiloso, trotando mis deseos, diluyendo la noche y todas sus constelaciones, en el interior de mi cuerpo.
Ahora siento cómo tus ríos se desbordan entre mis muslos.
Cómo tu boca se incrusta, alimentándose de mis brotes, y la marea blanca recorre mi piel atravesando las fronteras en un horizonte de mil sensaciones.

Bebes y lames el infinito sublime que brama de mis anhelos, mientras arqueo la figura de mujer agitada en la brutalidad de tus caricias, en el preciso y precioso instante en que la noche muerde despacio la voz mojada que la penetra.

Se confunden los tiempos y surge de tu pecho el sol naciente de tu destino... caliente y poderoso proyectando sobre mi luna la luz que me ilumina. 

Y es así que cuanto más brilla tu Sol, más luce mi luna.

3.4.14

Tras el viento llega


Tras el viento llega tu efluvio que erotiza mis reservas
como un susurro que se cuela entre mis manos
cuando eliges dominarme y en tu derecho de poseerme
el jadeo sediento de mi entrega se libera.

El tibio roce de tu sexo, en el epicentro de mis piernas, me encadena
al esculpir entre mis nalgas la turgencia viril que tanto me estremece
en vaivén opulento que se perfila a través de mis sombras
encandilando las horas con suspiros prolongados.

Dilapidas en mis bordes tu río enardecido que a mi esencia hipnotiza
mi busto exalta en sus formas cuando tu boca lo succiona
la oscuridad entre tus brazos me somete
locura de amor... dibujando el mordisco de tu orgasmo

Búscame entre la nívea espuma que convulsa entre tus muslos extenuados
cuando sacudes y retuerces tu vientre
y el clímax alterado agoniza en tus caderas
aletargas el latido silencioso que palpita en tu lujuria

Y me cuelgo de tu carácter misterioso
diluida en el vórtice sensual de tus fronteras.