30.9.13

Vestida de Ti



Habito en el interior de un cuerpo dormido, esperando el momento oportuno para abrir la ventana que me llevará a tu encuentro, vestida de tu piel, con la luz de la luna deslizándose en tranquila caricia, camino desnuda por la habitación, estoy cubierta de deseo, un deseo profundo que invade mis pensamientos y me hace presa fácil del letargo de mis sueños.

Los latidos de mi corazón se expanden hacía la atmósfera, en melodía salvaje e intensa, me vuelvo insurrecta, con los límites de lo racional lanzados al viento, estoy decidida y al abrir la ventana, busco con la mirada seguir un camino, encontrar un destino que me lleve a alcanzar la máxima satisfacción al sentir tu esencia.

Cierro los ojos y me abandono al placer de buscarte... te siento... voy siguiendo el latido de un corazón tranquilo, el tuyo, llego hasta ti, el despertar de mi cuerpo me envuelve y penetra, toda la rebeldía desaparece y en dócil inclinación se devela la mujer dormida, iluminada por tu roce se crea la lluvia que bautiza mi cuerpo y me guía de tu mano hasta alcanzar la culminación de mi ser interno, hasta vestirme de ti por siempre.

27.9.13

Hoy es uno de esos días...

La tristeza se apoderó de su espíritu, cortando la libertad del olvido, se volvió prisionera de sus sentimientos, hoy siente deseos de dormir y no despertar, le duele demasiado el alma, difícilmente puede controlarse, hasta respirar le hace daño, día oscuro en su vida, se vio triste... abatida por los recuerdos... hoy se siente vacía...


Caminó por las calles de la desesperanza, a cada paso dejaba regados trozos de su pasada alegría, momento difícil, los nubarrones sobre su cabeza eran ligeros comparados con los que sentía estrujando su corazón, un dolor profundo minaba su existencia, no había vuelta en retroceso, solo un camino sin destino.

Y allí estaba ella, viendo como se consumía en su pobre melancolía, nada era igual desde aquel fatídico día en que se marchó y con él se fue su sonrisa, sus pies sobre el asfalto dejaban sobre sus huellas las heridas del abandono, la luna se mostraba compasiva con ella, lanzando una suave caricia, tratando de envolverla en su tenue sonrisa, sus intentos fueron fallidos y cabizbaja se fue a esconder detrás de nubes oscuras, llorando su derrota se sometió a la impotencia de fracasar en el intento de consolar su alma herida.

Hoy es uno de esos días en que lo recuerda, sabe que sigue habitando su alma y todos los intentos que hizo por olvidarlo fueron en vano, siempre estará en sus pensamientos, en su pasado de recuerdos, en el presente atormentado de la soledad que se volvió su compañera.

Lloró su desamparo... se hizo un silencio del tamaño de una montaña al sentir su ausencia,  y miró hacía arriba, vio lo sinuoso del camino que le toca subir para olvidarlo, en la soledad de su recuerdo, aún lo extraña.


23.9.13

Esas noches...


A veces, el sabor del placer se vislumbra entre el ir y venir de un sueño aletargado, cuando el impulso del cuerpo reclama ser satisfecho.

Así es como se mueve suavemente debajo de las sábanas, siente el roce que le incita a adentrarse nuevamente en lo profundo de la noche, pierde la conciencia mientras se eleva la urgencia, por amar y ser amada.

Toma la punta de la sábana, la jala y siente como se introduce por entre sus piernas la sedosidad de la tela, dándole una sensación de placer que va en aumento.

Las piernas se mueven armoniosas, las caderas ondulan en un subir y bajar atrapadas en la fina caricia, muerde su labio inferior y desliza sus manos recorriendo poco a poco el universo que es todo su cuerpo.

Sus muslos, sus caderas, su abdomen, ese busto que se eleva al roce de los dedos, se adentra en la sensación de explorarse.

Unge sus dedos con el néctar que va mermando cuando exuda sal en la excitación máxima, lo introduce en su boca y su lengua lo recibe saboreando su propia esencia.

Entonces se relaja, abre los ojos y piensa que Él, en otro lugar, hace lo mismo y la siente en ese momento.

18.9.13

Dame... de ti


Dame... de ti
el fuego eterno que se entremezcla con tus palabras
la lluvia fría que tú calientas de madrugada
y el sol naciente en el que acurrucas mi piel mojada.
Dame... de ti
el infinito en el que reposo en tu regazo
la dicha perenne de ser cautiva entre tus brazos
y someterme a tu dominio alma con alma.
Dame... de ti
la suavidad con que transitas mi territorio
las ilusiones que depositas en mis fronteras
y el nudo eterno para caminar siempre a tu lado.
Dame... de ti.


17.9.13

Mensajes cruzados


El reloj marcaba las 00:37 hrs. en una noche de un cálido verano, pero en el interior de su dormitorio hacía frío, un frío gélido que recorría su columna vertebral haciéndola estremecer, temblaba al escribir aquel mensaje... con el corazón estrujado y sus mejillas húmedas apenas podía distinguir en el teclado las letras que lo adornaban.

Sintió tristeza cuando las yemas de sus dedos rozaban con cuidado cada una de las teclas, el silencio reinó por su cuerpo, la nostalgia anidó en su corazón al momento que su dedo pulsó el botón de enviar, no había puesto su vista al inicio de aquel texto, solo escribió lo que de su alma brotaba, tan profundo y doloroso que le fue imposible revisar ortografía,

¿Qué importaba?, si con ese mensaje daba por terminada su relación de mucho tiempo, el dolor se apoderó de su pecho, cuando lo envió, se dio cuenta que al momento de hacerlo recibía un correo, misma hora, misma fecha, pareciera se cruzaron atropelladamente en el espacio los correos, hasta en eso se parecían, dando ambos por terminado aquel sentimiento que los invadía, dolían sus palabras, la lectura hizo que derramara aún más esas lágrimas del alma, todo había terminado, se sintió vacía, dolida en lo más profundo.

Un día de un verano cualquiera, a la misma hora envió y recibió la despedida de aquel hombre que aún amaba.

13.9.13

Quiero ser sueño entre tu sueño...



Bajo un cielo azul, la tarde comienza a caer cuando el sol se esconde y solo deja su calor y la necesidad de sentir... las nubes formas figuras extrañas que mi mente capta, me detengo en la esquina de una calle solitaria y me pregunto ¿qué haces en este momento?, acaso observas el cielo, el mismo punto que yo veo en este instante, o quizás recuerdas nuestros momentos en el lecho que guarda nuestros secretos, o sólo estás creando un sueño para mi, para sentirte y disfrutarte cuando lo sueltes transformado en caricia que viaja al ritmo de mi latir. 

Y en lo abstracto de mis recuerdos revivo mis instantes a tu lado, me convierto en sueño de tu sueño y siento... 

Susurré palabras a tu mirada, rozando la profundidad de lo íntimo de tu deseo, deslicé pensamientos guardados bajo tu piel, en suaves movimientos que hacían convulsionar a tu cuerpo, aprisionando mi cuerpo bajo el tuyo uní tus labios a los míos, en una caricia intensa y un sentimiento en aumento, llegando al punto máximo de lo incontrolable. 

Me adentré en tu boca, con la invasión de la caricia que te ofrecía mi lengua y dentro de la pasión vuelta fuego de tu fuego, carne de tu carne, humedad de tu agua me volví gota deslizándose por tu espalda. 

Me hice un collar con tus palabras, húmedas y desnudas fueron lentamente adheridas a mi cuello, incrustadas en mis sentimientos. 

Te envolví en mi cuerpo desnudo, hambrienta de tu esencia, y en rendición de mi deseo entregado para ti hice de tu cuerpo el altar de mi obediencia, adoración de tu alma en la súplica sutil que mi reflejo en tus pupilas me entregaba.

Recibí tu boca en mis muslos, entre instantes de recuerdos volvía y regresaba de aquellos nuestros momentos y en un grito de mi alma me hice vuelo entre tus alas.

Si tan solo vieras en éste momento el mismo cielo... sería sueño entre tu sueño...



9.9.13

Fe perdida

Mujer... nacida bajo el signo de agua, predicción o coincidencia, quizás una broma del destino, o es acaso que tomé el camino equivocado, el del sendero del lamento continuo.

Pequeños destellos de luz en una continua oscuridad, así se edifica el presente, para un futuro recuerdo, en constancia, en instantes buenos y malos, todo es experiencia, todo es parte de la vida.

Pero nada me preparó para tan fatídico día en el que después de tres años sin poder visitar la tumba de mi padre por la inseguridad que prevalece, por fin esa tarde asistiría a llevarle flores, era una mezcla de angustia y tristeza, de saber que se fue demasiado pronto y aún el dolor por su partida sigue latiendo.

Me dejé ir fraccionando mi estabilidad en mil pedazos, de mis labios el sabor amargo de la acidez por aquel beso retenido, por aquella caricia no entregada, en mis brazos el triste delirio del abandono, como témpanos de hielo incapaces de vencer el frío por no haberte abrazado.

Fuiste luz en el sendero de mis ojos hoy vacíos, son sólo cortinas que esconden lo cruel de mi agonía, busco tu esencia y solo encuentro mi alma herida, se duele y se lamenta de tu ausencia en mi vida, lloro tu partida, arrodillada frente a una tumba que antes albergaba tu cuerpo dormido, hoy solo es un hueco vacío.

Fueron muriendo mis lágrimas al igual que aquella  tarde, se fue apagando mi alma por la crueldad a la que sometieron a tu cuerpo sin vida.


Siempre he dicho que soy una mujer de impulsos, he permitido que me gobiernen porque los considero un desahogo que en ocasiones necesito, algunas veces son más intensos, esta vez sí me vi sometida a una sacudida de la cual aún no me repongo, en México actualmente hay mucha inseguridad, quien está cerca conoce mis momentos y sabe de la violencia que aquí se genera. El sábado fui a visitar la tumba de mi padre después de varios años de no poder asistir por la inseguridad que prevalece, (los usan como lugares de tortura y muerte) la lápida estaba destruida, apilada con muchas otras, en la tumba solo encontré un profundo hoyo, señal clara de su profanación, no hay responsables, tampoco a quién imponer un castigo, solo el dolor de familias que han sido sometidas a tan cruel bajeza.

Lamento haber cerrado los blogs en un momento de tristeza infinita, siempre dije y aún lo sostengo que los espacios de nosotros, son pequeños trozos de nuestra alma y que si en algún momento dejaba de escribir, los mantendría abiertos porque son parte mía, siempre he escrito para mi, son momentos de mi día a día que fluyen en este tipo de textos.

Gracias por sus correos, me disculpo también por no haber respondido como es debido, sólo puedo justificarme diciendo que necesito quizás un poco de tiempo para digerir lo que de momento me está costando demasiado hacerlo.

5.9.13

Deslízate en mí


La noche se ha vuelto húmeda y caliente
desde lo profundo escucho mi respiración agitada,
la excitación de mi cuerpo aumenta
en la penumbra, capto tu presencia.
Me tenso... contraigo
suelto el aire que lleva escrito tu nombre
va cargado de deseo.
Se agita mi cuerpo,
se llena el vacío con tu recuerdo,
soy piel que siente y respira para ti,
delirio que sucumbe ante tus besos,
lame, muerde y sumérgete en mi sueño
usa mi cuerpo... te pertenece
deslízate en mí.

3.9.13

Libérame


Dormida... abrazada por la cálida brisa que acaricia mi piel por encima de la sábana de seda, el roce trae instantes... vivencias de un pasado que aún extraño, se forma una tormenta, el caos se amotina en mi piel dejando expuesta mi sensualidad y llegas... desde un averno silencioso a colonizar mi cuerpo, decidido te interpones entre mi piel y la sabana de seda, lento recorrido que deja mi deseo expuesto al roce de tus dedos, sueño... y entre el sueño la pasión despierta, el silencio es quebrantado por el viaje aventurero de tu lengua, mi cuerpo reacciona, mi mente se sumerge en los recuerdos, cielo y averno fusionando el delirio salvaje de un sueño, y en la suavidad de una caricia, la agonía de mi entrega.

En lo profundo de la noche, me abandono a ti. al calor de tu fuego y al refugio de un alma que se consume en las llamas de un pasado que no olvido... un gemido ronco brota de mi alma dolida.

¿Cómo explicar la caída de mi cuerpo al placer proporcionado por tu lengua?, ¿cómo decir que cada noche que a mis brazos regresas mi deseo por ti incrementa?, se hace fuerte, ¿cómo hacerle entender a mi corazón que cuando despunta el alba vuelvo a sentir la soledad que me acompaña?.

Libérame... suelta ya las amarras que me tienen a tu alma cautiva.

1.9.13

Ángel herido



Tomó un café en una cafetería sin nombre, de una calle esquiva y silenciosa, sin rumbo ni destino, matizada de rocas en cortes alargados y forma cilíndrica, cada roca vestida de sombras y reflejos que la luna álgida cubría y desnudada cuando jugaba a esconderse.

Sentada en una mesa que se sostiene indiferente en el frío viento de la madrugada, con sillas que golpean con fuerza contra el resto de los muebles y paredes, entre el pensamiento abstracto pierdo todo concepto de lo que alguna vez fue tangible, grandes nubarrones amenazan mi coherencia y en completa distracción de lo que mi mente no puede digerir tomo la sección de noticias y veo sin ver mientras me adentro en mis recuerdos.

Súbitamente las imágenes empiezan a tomar forma en el papel, se definen rostros conocidos, labios que se abren, bocas que se abalanzan hasta atrapar las voces de quien grita sin gritar, se oye la melodía de sus adentros que se convierte en lamentos, se escucha el chasquido del látigo de la violencia, en la piel de un ángel que llora sin poder llorar, se duele y se lamenta, retorcida por la crueldad a la que se le ha sometido, nada tiene sentido, todo es irreal en mis pensamientos, todo menos tú, diáfana silueta que me guía hasta tu alma y me atrapas con tus silencios, cubriendo mis temores con tus propios miedos.

Te miro y veo tristeza en tu mirada, dolor en tus palabras, lloras y desesperas por saberme quebrantada en mi armonía, me siento débil e impotente, con un solo pensamiento en mi mente, abrazarme a ti y lamer juntas las heridas producidas en la fatídica tarde en que me sentiste vencida.