26.4.13

Me abandono en ti

Me abandono en ti, 
en mi realidad de mujer 
que ante el espejo dibuja sus deseos mas secretos 
y reconoce en su piel la suave caricia de tus besos.

Me abandono en ti, 
con mi pensamiento cautivo, 
el que habita en tu mirada desde el instante en que lo volviste prisionero 
y se impregna como lluvia en la calidez de tu sonrisa. 

Me abandono en ti, 
como cada noche, 
cuando los recuerdos de tus dedos descienden como seda 
por la piel tantas veces enredada y cobijada por tus sueños, 

Me abandono en ti, 
cuando con los ojos cerrados te busco en ese abrazo, 
que mi cuerpo reconoce  y de inmediato reacciona a tu suave tacto, 

Me abandono en ti, 
como hace la luz cuando las sombras de la oscuridad me envuelven 
me acarician y dejan una estela de dulce melodía, 

Me abandono en ti, 
porque te quiero 
y siempre te tengo en mi pensamiento y en mis íntimos anhelos.


gracias por la música

19.4.13

Lluvia de rocío

Imagina la calidez de los días


Cuando el roce de una mirada enciende la llama, 
besar tu cuello, sentir tu piel, soñar despiertos, 
todo se complementa, se crea un vínculo invisible 
en el que cada uno manifiesta sus anhelos, 
así pasan las horas, y en una constante demostración de sentimientos, 
desde amor, ternura, pasión, deseo, sueños, gemidos, suspiros, 
estallar en ti, explotar en mi, todo se desborda, 
se entrelaza, se eleva por el viento, 
es la humedad de nuestros cuerpos, 
la caricia y la satisfacción de sentir tu piel sobre mi piel 
y tu boca besando mi boca.

En el placer de la entrega, 
la humedad que desprenden nuestros cuerpos 
se eleva y se contiene en el viento, aumentando con cada caricia, 
con cada latido que desprenden en el día a día nuestros cuerpos, 
y entonces, incapaz de sostener tanta humedad, tanto deseo
la suelta, 
la deposita en pequeñas gotas de lluvia, 
cada noche, cada mañana, 
es el amor que cada uno profesa a su pareja 
y se convierte en lluvia de rocío.

17.4.13

Huellas en el tiempo


Tu dedo dibujó en el tiempo, el círculo de la desesperanza,
y en el horizonte quedó grabada tu huella, 
es el principio y el fin, 
en donde siempre vuelvo al punto de partida, 
cuando arrebataste mi coraza y penetraste en mi laberinto, 
fue tan cruel la daga que destrozó mis sentimientos 
y dejó perdida mi alma, 
hoy deambulo por la vida 
sabiendo que camino en círculos repetidos, 
que volveré a aquella tarde, 
reviviendo los días y semanas en que me tuviste cautiva, 
donde conté cada latido, cada suspiro que de mi cuerpo brotaba
buscando siempre un motivo para tan triste castigo
y te espero,
temerosa siempre de tu llegada, 
siempre cruel, y con un vacío en tu mirada, 
hoy me siento insegura de mi, 
sin deseos de volver al sitio
en el que por siempre quedó a tu resguardo mi alma.

12.4.13

Dentro de tu propia piel


Tengo en mis manos la prueba de mi traición, 
sucumbí al deseo como lo hacen otras, 
a la pasión de un momento 
que mi mente ha vuelto eterno, 
pude ver en mis manos mi propia esencia, 
en mis ojos, la profundidad de una nueva experiencia, 
sentí el roce de mi caricia 
y la satisfacción de mi agonía. 
Bebí de entre mis dedos la miel de mi deseo, 
y en mi sin-razón te puse otro nombre, 
otra piel y otro aroma, 
al final te despojé del disfraz 
y en mi segundo arrebato, 
te volví a amar. 
Fuera la rutina, viva la libertad, 
libertad de explorar experiencias nuevas, 
siempre contigo, 
quiero cada noche morir y renacer en ti, 
mi cielo eterno, 
invítame a explorar el dulce néctar
del sabor de tu deseo. 


3.4.13

Ella pide...



Ella pide... 
La deslicen suave y lentamente. 
Ella quiere... 
Ascender, descender, en armonía con mi intimidad. 
Ella busca... 
Que la sienta, que la haga vibrar con el roce de mis palabras 
que recorren dulcemente la tibieza de su piel, que se eriza al mirarme. 
Ella desea... 
Que la bese, con un beso que la deje sin aliento. 
Ella necesita... 
Hacer brotar de mi cuerpo su humedad, 
y beberla, absorberla, logrando que se mezcle con su miel. 
Ella busca... 
Sentir. 
Ella quiere... 
Vivir. 
Ella me quiere a mi. 

Ella necesita saber... 
Que mi cuerpo reacciona cuando la siento cerca, 
que mi piel la reclama con ansiedad y desespero, 
que en mis días le mando mis íntimos pensamientos 
y en mis noches conmigo siempre la tengo, 
que en mis sueños la poseo, la recorro, la deslizo, 
ascendiendo y descendiendo conmigo dentro. 
Ella necesita saber... 
Que mi cuerpo es todo deseo cuando la pienso. 
Ella necesita saber... 
Que también la quiero y juntos lentamente,
 volamos en un dulce sueño. 

 (Así, él la piensa y desea)

Gracias por la música 
Lobo