29.6.13

Mi camino

Inicia mi transición, 
no sé realmente como hacerlo o hacía donde dirigir mis pasos, 
sólo sé que al final del camino te encontraré, 
y aunque tu presencia me hace falta, 
cada vez que mi voluntad se vuelva débil cerraré los ojos 
y tomada de tu mano, podré sentirte, 
en el viento que acaricia y seca mi piel cuando una lluvia de tristeza la moja, 
en los recuerdos que grabaste en mi cuerpo con lo suave de tus caricias, 
el tiempo que estuviste conmigo será mi fortaleza, 
los cimientos poderosos que sostengan mi caída, 
y cuando el frío de mis madrugadas nuble mis sentidos, 
en la oscuridad de mi alma, te encontraré, 
ofreciéndome tu luz para seguir mi marcha hacía mi destino, 
tu fuego para calentar mi invierno y tu sonrisa para calmar mi llanto, 
me envolveré en un halo de tu esencia, protegida para seguir caminando, 
siempre a tu lado, porque cuando mi corazón te ha necesitado, 
te he tenido conmigo, y sé que al final del sendero estará tu mano esperando, 
para ofrecerme tu fuerza, en ese instante, 
todo el dolor por tu ausencia quedará en el pasado, 
estaré para ti, como lo estoy ahora, 
porque te quiero y sabes como lo sé yo, 
que soy tuya, que te pertenezco.

25.6.13

Caballero de mi noche



Cuando de noche me falta tu presencia, 
entre la cálida brisa que por la ventana penetra, 
vuelvo a sentir el aroma de tu cuerpo, 
entre los latidos de mi corazón que se disparan sin control, 
se encuentra tu roce, arrebatado y atrayente, 
y en el eco de tu voz que derramado en mi piel se vuelve caricia, 
me abandono a ti, a la sonrisa de tus labios cuando te acercas, 
a la suavidad que ejerce en mí, el dominio de tus caderas, 
y la eterna sensación de placer, 
que te provoca la cadena de mis piernas enlazadas a tu cintura.
Y me pierdo, entre el sutil jadeo de tu excitación
y mi incontrolable lluvia de deseo, 
me vuelvo beso y en mi esencia desprendida, a tu cuerpo me adhiero, 
tan sensual como excitada, dulce delirio de sucumbir entre tus brazos, 
mi tierno dueño, 
llevas acunado entre tus manos mi corazón cautivo, 
esperando siempre que lo eleves con la caricia de tu entrega 
y la desnudez de mis deseos.
Caballero de mi noche, 
cada vez que acercas tus pasos hasta mi lecho, 
no solo te apoderas de mi cuerpo, 
te haces poseedor de cada uno de mis sentimiento.

24.6.13

Tu encuentro conmigo

Hace poco, visitando la actualización de un blog que sigo, vi una imagen que me pareció maravillosa y al tratar de dejar un comentario/relato, (quizás por lo extenso del mismo) me fue imposible hacerlo, hoy lo pongo como entrada y agradezco a Carlos Aguado por permitirme traer la imagen que dio origen al relato.

Carlos Aguado
su blog: La Bombonera

* Mágico encuentro *

Imagen: Carlos Aguado


Mi camino hacía la iglesia del pueblo siempre fue divertido, en mi mente habitaban seres extraordinarios, todo era ilusión desde mi perspectiva, me inventé un mundo de sueños en los que no siempre fui protagonista, pero era feliz, idealizaba tanto a mis personajes, y al mismo tiempo los ponía bien plantados en la tierra, era mi pequeño mundo mágico y cada vez que lo visitaba me perdía totalmente de mi entorno, mi realidad.

Un día, recorriendo el mismo camino que hacía cada tarde, absorta en mi mundo de fantasía, fui bruscamente traída a la realidad, una sacudida en mi cuerpo por el impacto con otro cuerpo, me hizo perder el balance, si no ha sido por esos brazos que me sujetaron impidiendo mi caída, la habría pasado muy mal.

Carlos, preocupado por mi integridad, hizo mil y un intentos por disculparse, yo sólo podía ver, ese profundo abismo de sus ojos que no me dejaban reaccionar, y después de unos instantes, nada parecía tener importancia, sólo nosotros dos, nos sentamos en una banca del parque, a la sombra de un enorme árbol, todo parecía salido de un sueño, la melodía de su voz, lo suave de sus palabras, lo dulce de su mirada y esa atención que mostraba a mis labios cuando le hablaba, un mágico encuentro de dos desconocidos en completa sincronía.

El tiempo transcurrió veloz, cada vez que veía a Carlos me sentía en el paraíso, siempre en la misma banca, sentados a la sombra de aquel majestuoso árbol, pasó el tiempo... una tarde entre mi llanto y su tristeza decidimos separarnos, la incompatibilidad de la vida de ambos hacía imposible seguir juntos, yo no quería dejar mi mundo de sueños, la realidad cuando no estaba con él era agónica, pero él no podía vivir con mis fantasías,  los sentimientos eran profundos, pero la realidad devastadora, con el dolor arraigado profundamente en nuestras almas nos dijimos adiós

Han pasado los años y de aquella vieja banca del parque solo recuerdos quedan,  en el tronco del inmenso árbol ha brotado una flor en recuerdo de un amor mágico. De noche cuando las personas pasan cerca pueden ver la silueta de dos cuerpos, Ella, la flor amparada bajo su resguardo, Él, un tronco firme y poderoso que la protege de todo daño, y así, unidos en ese eterno lazo se les ve tranquilos en su mundo mágico.

21.6.13

En tu deseo


Besar tu piel, 
beber tu aliento, 
saciar mi sed 
en la miel de tus besos, 
sentirte mío, 
mi tierno sueño, 
vivir despacio 
y sobre tu cuerpo 
reptar muy lento, 
en tu deseo
volcar mi cuerpo

18.6.13

Me dejé ir...


Al introducirme al auto, cerré la puerta con tal intensidad que todo se cimbró en su interior, eran tantos los sentimientos que en esos momentos tenía, ira contenida, deseo insatisfecho, desespero... con el acelerador a fondo y la agonía de mi alma conduje sin destino definido, todo se amotinaba en mi cabeza, tratando de formar un sólo pensamiento... Tú.  al tiempo que de un golpe seco lo alejaba, quise relajarme, escuchar la música de fondo, quise... no sentir...

Poco a poco la calma fue invadiendo mi cuerpo, se introducía tranquila por cada uno de mis sentidos, el auto negro se perdía en mitad de la noche, tomé las curvas sin precaución alguna, veía sin observar, el dolor no desaparecía y el llanto amenazaba con brotar.

Fui bajando lentamente la velocidad, necesitaba detener un momento, analizar y volver a analizar, busqué incesante algún descanso donde poder parar, no había alguno cerca, en total estado de agonía, mis límites vencidos y el agotamiento como huésped de mi cuerpo me detuve en medio del camino, sin importar el desenlace que pudiera tener.

Me recargué en el respaldo del auto, observé lo rojo de mis manos sobre el volante, cerré los ojos y escuché el sonido del silencio, el interior de mi cuerpo, me sentí vacía, perdida en la nada, y fijando la vista en el cristal de la ventana, sucumbí.

Gruesas gotas de lluvia caían sobre mis mejillas, sin poder contenerlas, las dejé salir, seguir su propio sendero por mi cuerpo, me dejé ir... y al cerrar los ojos me adentré en la ciudad perdida de mis pensamientos, donde los sueños se desvanecen, el pasado se pierde, la ilusión convertida en humo se eleva y amotina formando nubes de oscura frustración  y encaminando mis pasos hacía el bar que estaba frente a mi, pedí la bebida que sin recuerdos me recordaba a ti...

Quise grabar lo dulce de tu mirada y solo encontré la fría oscuridad de tu abandono y la cruel daga del murmullo de tus palabras.

16.6.13

Desde tu cielo



Conocerte 
es caminar acompañada, 
por una isla donde no existe la tristeza, 
con paso firme y decidido 
y abrigada en la calidez de una mirada, 
sabiendo que se convierte en dos luceros, 
que destellan presurosos en promesas 
y transitan libres en el universo.

Conocerte, 
es saber que el viento está formado por sonrisas 
y adornado con deseos 
que se transforman en múltiples anhelos 
creando montañas fuertes en confianza, 
al saber que cada una de las rocas que la forman, 
son abrazos que has brindado, 
con la sinceridad de tu regazo.

Conocerte 
es saber que existe la amistad sincera, 
cimentada de palabras, 
que brotan de lo profundo del alma, 
y forman un núcleo de detalles, 
ofreciendo el soporte de tu hombro, 
la ternura de tu abrazo 
y la dulzura de tu espacio.

Conocerte, 
es saber que en la tierra existe un cielo.

                                                                                                           Con  cariño mi linda amiga
                                                                                                                 Marrubi

13.6.13

Cadenas de placer


En tus praderas de vastos senderos, 
se escucha el gemido de mi alma transitando 
por los relieves cálidos de surcos preciosos, 
camino tranquila, recorriéndote con mi boca, 
un beso de fuego se agita en mi centro, 
un suave murmullo exhala tu aliento, 
mi nombre en tus labios me lleva a tu esencia, 
tu nombre en mi pecho, grabado con hierro, 
y el placer de recorrer tu terreno, 
con la punta de los dedos, 
deslizándome por tu vasta humedad y mi derroche de lluvia 
te envuelvo nuevamente en mi centro, 
convirtiéndote en mi dulce complemento, 
estrecho camino que agita el sentir de tu cuerpo 
y vuelvo nuevamente a sentirte 
disfrutando tu empuje, abrazada a tu espalda 
cuando de mi cuerpo sales, 
una tierna cadena ejercen mis piernas,
 tu cuerpo prisionero de mi sensual cárcel, 
se introduce nuevamente 
en la intimidad de mi alma.

11.6.13

Insomnio


Me faltaron palabras para expresarte
lo mucho que te amo
me faltó del reloj el tiempo para decirte,
que siempre te llevo dentro
me faltó tu caricia
para abrazarme a tu cuerpo dormido
me faltó el  sosiego que me ofrecía
de tu abrazo la ternura
y llovieron deseos
y múltiples sueños reprimidos
de mi alma brotó una lluvia de nostalgias
y es que me faltó que me dijeras con tu mirada
que también tú me extrañabas
hoy en mi noche de insomnio
me doy cuenta del vacío de mi alma
en la cruel soledad que me acompaña

7.6.13

Ven...


Entre el ayer y el hoy existe un laberinto,
un juego de sentimientos que no alcanzo a definirlos,
saber que estás aquí acelera mis sentidos,
y el sentirte tan lejano me provoca un desafío,
de vencer tus miedos y angustias y lograr en ti mi acceso,
que sientas mis caricias y te brote un sentimiento
y al hacerme de tus labios vuelvas a sentir el cielo,
ese que yo te ofrezco si me acercas a tu lado. 
Cariño, yo te prometo que siempre estaré contigo,
y para asegurar mis palabras le susurro a tus sentidos,
que te quiero, que te adoro, que eres el centro de mi equilibrio,
que en mi corazón habitas, formando un núcleo profundo
y en un espacio pequeño has echado tus raíces,
ahora mi cuerpo reclama que lo quieras y lo cuides,
que vengas a mi sin miedos y me entregues tus deseos,
yo sabré qué hacer con ellos, al resguardarlos en mi pecho,
con la certeza que un día en tus pupilas estará escrito mi nombre,
y en tu alma veré mi alma enlazada eternamente 
Ven  conmigo... acércate cariño

6.6.13

Sobre mi piel



Y quise recorrer tu cuerpo,
sintiendo la tersura de tu piel,
deslizándome tranquila en la armonía de tu ser,
quise ser de ti.
Y la noche se hizo cómplice de mis recuerdos,
cubriendo la habitación con caricias de tu miel,
el aire me impregnó de tu ternura
al sentir tus manos nuevamente transitar bajo mis sábanas,
sobre mi piel,
me sentí temblar bajo mi anhelo,
contoneando en ritmo mis caderas
y el arqueo suave de mi espalda,
a la altura de tu aliento, mi busto te entregué,
al sentir tu boca aprisionarlo, tu lengua delinearlo  delicado,
quise ver en tus ojos mi reflejo
y sucumbir al encanto de tus besos,
adentrándome en lo profundo de tu esencia,
quise volverte a sentir.
Hoy la luna me envolvió en su deseo,
trayéndote a mi lado como antes,
cargado de erotismo, de pasión desenfrenada
como siempre que te sueño
me perdí en lo profundo de tu alma
me fusioné en ti.

3.6.13

En el límite




El tiempo se dejó caer, 
venía cargado de lentitud, 
se sabía el protagonista de mi cruel tormento, 
no hubo palabras, 
hundida en mis pensamientos 
traté de mantener el ritmo normal de mi cuerpo, 
fue imposible, una broma del destino agudizó mis sentidos, 
los latidos del corazón se dispararon, 
podía escuchar su ritmo acelerado, 
incrementando con el deseo de salirse de mi pecho, 
escuché mis pensamientos, 
el correr de la sangre por mis venas, 
tenía miedo, 
con la tristeza en el rostro
y el dolor por lo tangible
en mi propio abandono
me descubrí vencida,
con mis límites destrozados 
y el sin sentir de la vida que me mostraba 
mi fracaso