13.6.18

De cambios

Más que un relato, una reflexión.
Las palabras van cambiando, quizás por su propia crudeza y nuestra incapacidad de asimilación. En tiempos pasados se hablaba de Víctimas y Victimarios, cuando trataba el tema del maltrato o violencia de género, ahora lo han cambiado por "Supervivientes".[un poco más concreto, aquí], lo cierto es que, en esos temas, estamos a años luz que se solucione.

Una de aquellas tardes de lectura de blogs, publicaciones, algo común cuando estaba sola, llegó un correo de su amigo y compañero de letras, había leído la entrada y le explicaba que siempre la visitaba, pero no siempre podía comentarle, que veía el trasfondo y sentía que la rondaba la tristeza, [palabras más, palabras menos], ese correo la dejó descolocada, ¿cómo alguien era capaz de ver más allá de lo que un poema romántico mostraba?, desde ese momento, minimizó las publicaciones, se sentía terriblemente expuesta, con el pasó del tiempo se engrosó esa sensación que le provocó aquel correo.



Deambuló en penumbras por tantos años, era difícil a la fecha no recordar cada detalle, cada palabra, cada acción y reacción, la espinita de "algo no está bien" se quedó en sus partes más sensibles. Un detonante fue el golpe certero que bajó la venda y la hizo ver la claridad de lo que estaba sucediendo. Fueron años de dolor y lucha, de esfuerzo continuo, de caer y no levantarse, de miedo e incertidumbre, de poner en una balanza si lo perdía todo o seguía soportando, pero su última bajeza fue imposible de obviar y decidió terminar con ese círculo vicioso.

Pidió y exigió el divorcio, tuvo que firmar para ceder la custodia de su hijo, dinero y propiedades, el trago fue de hiel al ver la carita del pequeño, desde entonces ha pasado por cantidad de médicos, psicólogos y un psiquiatra, [eso fue ya por desespero], como colofón, un cóctel de medicamentos, antidepresivos, etc.

Los años pasan y las heridas siguen abiertas, hay una luz diamantina que ha acompañado su camino, puede decir con seguridad que ha conocido su alma gemela, pero la vida no es color de rosa, él es de un país distinto y el viajar a su lado es una decisión que le lleva costando más de tres años, es difícil construir una vida nueva sobre las ruinas de un pasado.
¿Estoy conmigo o contra mí?, esa es la pregunta.

Hoy Ame publica su última entrada, me ha costado mucho tomar la decisión, siento cariño por muchos de ustedes, pero es imposible tratar de alargar lo que va siento inevitable, quizás nos veamos en otra piel, en otro espacio, en otro tiempo.

Los llevo en mi corazón, gracias por siempre estar
Apapachos

Jueves de Relatos, el tema sobre la mesa es, "Cambios", la anfitriona, Lucía M. Escribano

30.5.18

Entre líneas


Miraba tardíamente aquel recuerdo casi inexistente, cuando me desplomé en cristales, intentando descifrar la pulsión que aquel beso dejó en mis labios, el discurso de tus ojos cuando hablaba de un "nosotros" y en el fondo decía "yo, solo yo".

Sentí nuevamente la voz que se apagaba, la esperanza fragmentada, las grietas de la decepción una y otra vez hiladas y reventadas, todo se mezclaba para estabilizar mi lento caminar lejos de ti y hacia el olvido.

Decidí seguir al pie del precipicio, caer y hundirme, entregarme de lleno a la ausencia de recuerdos fragmentados y almohadas enmohecidas por tantos anhelos hechos trizas, decidí adentrarme en una oscuridad que se expande por debajo de mi alma sensible y torturada.

28.5.18

Un evento inesperado

Detrás de ella, la solemne puerta se cerró lentamente, el crujir de las bisagras se hizo presente como escalofrío recorriendo su espalda, unos pasos más y pudo observar que, de las paredes y el techo brotaba una oscuridad aterradora. Los muebles parecían la cadencia de las olas, se movían a voluntad, la visibilidad era débil, aún así, brotó su instinto aventurero y guió sus pasos por en medio de la estancia, aquello parecía un laberinto. 

Se decidió por el sendero derecho, conforme avanzaba, escuchaba el barullo que venía detrás de una gran puerta semi abierta, llegó hasta allí y con nerviosismo la empujó, luces tenues adornaban las paredes dando un aspecto un poco macabro, gente en grupos pequeños departían con lento entusiasmo. 

Deslizó la vista por el recinto y se detuvo en él, un hombre enigmático, de mirada penetrante que hizo que el escalofrío volviera más potente, tanto que la hizo estremecer, le tiritaba todo el cuerpo ante su presencia. 


No podía apartar la vista de su figura, como en un acto de magia todo el recinto oscureció y solo quedaba una luz iluminando el camino hasta ese hombre misterioso, algo la atraía y le mostraba que era imposible resistirse. 

Caminó hacia él, llevaba sujeto con la mano derecha el pequeño bolso con los artículos permitidos, una cámara fotográfica, una botella de vino y unos bombones cubiertos de chocolate.


Sostuvo su mirada, tomó su mano sin apartar la vista de la suya y la llevó hasta sus labios, apenas rozaron la piel y el aturdimiento que la embargó fue dinamita detonando en su cráneo, su rostro tocó su mejilla, sus labios el lóbulo de la oreja, el susurro de su voz penetró sus sentidos. 

“Te estaré esperando detrás de la puerta” 
Susurró apenas audible, no mencionó cuál puerta, el nivel ni algo que pudiera orientarla, sólo remató su frase al susurrar de nuevo. 

“No tardes” 
Y se marchó en silencio 

Lo vio alejarse, lo vio perderse entre la gente, las tenues luces nuevamente se encendieron, él no estaba, se quedó parada, desconcertada, aún aturdida salió del salón. 

Caminó indecisa por el corredor, había dos puertas, una de ellas se encontraba entreabierta, una luz carmín se expandía hasta afuera, caminó sin duda y atravesó el umbral, dejó el maletín en una pequeña mesa, lo abrió sin pensarlo y con sumo cuidado sacó los tres artículos seleccionados, desde el fondo, poco a poco lo escucho, distorsionado, entre sonidos desconocidos, jadeó pesadamente, consiguiendo apenas un poco de oxígeno para sus pulmones, el aire espeso, la agitación en el pecho que le hacía subir y bajar copiosamente, intentaba calmarse y poco a poco identificó los sonidos que provenían desde el fondo de la habitación. 

Está llenando un vaso con whisky, se escucha el correr del líquido, unos cubitos de hielo golpean sutilmente contra el cristal y lo delatan, pasos calmos acercándose, el miedo atenaza su pensamiento, el escalofrío nuevamente recorriendo su espalda y despertándole sensaciones poderosas y enervantes, palpita con fuerza cuando unas manos se ciñen a su cintura, sus nervios se tensan, el impacto de lo que está por venir la tiene sudorosa.

Lo observa de cerca, apenas puede distinguir su rostro, su mirada tropieza sus percepciones, un nuevo escalofrío la atraviesa, ahora sabe lo que él desea de ella, palpita con fuerza, reúne su entereza y encamina sus pasos hacia la mesa que adorna el centro de la habitación, insaciable, se afianza con toda su fuerza echándose sobre ella, sus manos y piernas extendidas, abiertas, la cintura hundida, las nalgas alzadas, desafiantes, en espera de lo que sabe que necesita y está por llegar, cierra los ojos cuando siente que sus manos y tobillos han sido sujetos a las esquinas de la mesa, altiva y orgullosa se deposita tranquila en el hombre misterioso. 

No se escucha nada por unos minutos, y luego, el sonido amenazante del flogger cortando el aire y va a depositarse con fuerza en sus nalgas, dejando unas finas líneas escarlata marcadas con rigor, sus nervios se tensan, intenta reunir fuerzas cuando nuevamente el crujir de la piel, pierde la cuenta. 

Sus venas dilatadas y su cuerpo afianzándose de quien la ha colmado de todo lo que necesita, está exhausta y se siente plena.


Él se aleja dejándola agotada y atada, ¿cuánto tiempo ha pasado?, no podría especificarlo, su mente se cierra, disfrutando el momento que acaba de suceder cuando escucha sus pasos de vuelta, lo ve sereno, sonríe satisfecho cuando se inclina y empieza a desatarla, la sienta en la mesa, atrapa su boca en un beso que termina por robarle el poco aliento que le queda, una luz cegadora la desconcierta y cierra los ojos. 

Se escucha el crujir de un envoltorio … Se ve ahí, en la sala, como al inicio, con su bolso en la mano, extrañamente ahora lo siente liviano, lo ve delante de ella, ambos rodeados de los mismos grupos, la misma gente, el mismo instante pasado, sólo atina a preguntar, ¿qué ha pasado?. 

Él sonríe, le ofrece un bombón y una copa de vino, besa sus labios y se marcha en silencio.


El impacto de cuánto ha sucedido en la última hora la deja atónita, se esfuerza en entender que ha sido un sueño, abre su bolso y encuentra la cámara, la enciende, ahí está él besó sus labios, poco más se puede distinguir en esa oscuridad. Aún sigue temblando cuando observa con atención sus muñecas, los cardenales se han vuelto de un carmín intenso, el dolor es delicioso, está extenuada, sí, pero se siente plena.


Se dirige hacia la salida, segura de que encontrará en la puerta a quien la colma de todo lo que desea.

Relato compartido con mi bella Ginebra Blond, gracias corazón.

21.5.18

Poema abierto

Su voz mojada se escurre sutil en el taller de escultura
enloqueciendo ante la presencia que acaba de detectar
súbitamente y entre tanta gente
le nace un impulso repentino que la inunda
como el vino especial que acaba de degustar.

Cierra los ojos y deja que sus sentidos se agudicen
siente su cuerpo flotar
se arquea hacia atrás y empieza a penetrarla
ese aroma felino que embrutece su raciocionio.

Atalanta se encamina hacia Duality
en su espalda comienza a trazar líneas casi imperceptibles
que poco a poco se ordenan
formando un poema sobre su espalda desnuda.

Con agilidad la despoja de sus ropas
mientras sus manos se expanden por ese cuerpo abierto y sensual.

El poema se desliza despacio hacia la verticalidad de sus labios
moja sus dedos en el éxtasis que acaba de provocar
y bebe con avidez su deseo.



Comentario inspirado en el relato de mi querido amigo Dem.
Todo mi cariño, Dem

11.5.18

Detalles

Momento especial para agradecer el Reconocimiento que Ginebra Blonde me ha brindado, por mi participación [a destiempo] en una de sus interesantes propuestas.


Gracias, bella

4.5.18

Trazos

El Historietista buscaba inspiración en su andar nocturno, en la semioscuridad del lento anochecer, también lo hacía en las baldosas desgastadas o entre las hojas de los árboles.
Buscaba con ahínco por todos lados alguna historia, que alborotara y diera nueva vida a su Ser. 

A cambio, encontró una luz que se encorvaba ante su sombra, y le ofrecía derramada en sus manos, a la musa que palpitaba entre sus trazos.

Ella tiene la sensualidad como arma y unos ojos felinos ... tan profundos como el ocaso.


Ahora, desde la nocturnidad nace laberíntica en sus pensamientos y al amanecer duerme serena ... en el interior de su mirada.


Jueves de Relatos [que ya es viernes] con nuestra amiga y anfitriona Neogeminis, el tema sobre la mesa es: FOTOS INSPIRADORAS, el despliegue de ellas es hermoso y de difícil decisión, me inclino por la foto de este hombre misterioso en un entorno que se antoja para un paseo nocturno con nuestros pensamientos. Siguiendo el enlace encontrarás más relatos.
He tomado [sin permiso] mi personaje preferido del blog de Dem para acomodar la historia.

25.4.18

Magín


Éste que me toca, me vuelve a la vida
me nace en sus retinas
pongo el anhelo dentro de él
magín en celo
le ofrezco mis alas agotadas
de tanto visitar distancias.
Sin él me crecen ortigas
soy letras perdidas
y me hundo en el ocaso
donde no hay nada que decir.


Jueves de Relatos
En casa de Lucía M. Escribano
El tema: Literatura, en mi caso, mi libro habla.

24.4.18

Huellas


Y si volviera el aire a recorrer las paredes desgastadas
si explorara el rincón mudo donde se oculta la memoria
se abriría perplejo ante el dolor obtuso
que nace en el pensamiento
Y si acaso pudiera desterrarlo ...
sacudiría las sombras que no duermen
revelando todo lo que me acontece

20.4.18

Mara

Se acerca indecisa, ha estado largo tiempo inmersa en un nuevo romance, Mara es delgada, su piel nívea se confunde con la espuma de mar, sus caderas recrean las olas.

Llega sutil, silenciosa, disfrutando las horas previas en sus pensamientos.
A cada paso, su cuerpo se estremece ante el recuerdo de la noche intensamente vivida, trata de mantenerse serena y sólo la delata una sonrojada sonrisa. debajo de sus pálidas manos aún siente sus uñas hundidas en la tibieza de su espalda, se sintió diosa tomando las riendas de aquel cuerpo vibrante.

Sólo él que la conoce interiormente lo confirma, sólo él ... que esa noche ha visto el alba recostado a su lado, sólo él, que inocente entre jadeos dibujó en sus párpados el secreto de la fiesta que organizaba para ella.

Mara siente la música acariciando sus latidos, mientas avanza, lo observa de pie al lado del bar, rodeado de los amigos de siempre, nervioso ante su llegada  ... sonríe. 

Ella devuelve la sonrisa ... ¡Demiurgo! 


Jueves de Relatos
Imposible no asistir al llamado de Dem, mi agradecimiento por tu invitación, Dem.

13.4.18

Yo, Mujer

"El porqué de las cosas 
Cuentan los que saben de la vida, que todo tiene un porqué. 
Y ese porqué está en nosotros mismos"
Nino Ortea


Madre, esposa, amiga ... pilar.

... Somos esa nada que no se dobla al caer, el cielo que cobija en las noches de frío, el fuego que aviva cada uno de sus latidos, viento que acaricia, sombra que ilumina.

Y cuando ya el nido ha quedado vacío ... volvemos a buscar el aliento agazapado, a reconocer que dimos tanto y algo de nosotros se quedó en el camino, a sentir distinto el yo del ayer.

Una etapa más para este vuelo torpe en el abismo de la vida.
Madre, esposa, amiga, pilar ... Yo, Mujer
[Aplíquese también a los hombres]

Jueves de Relatos
Esta semana nos conduce Julián o Gus [en realidad no sé con exactitud su nombre], el tema a tratar es Amas de Casa/Amos de Casa, en su blog: Julianoelapostata56.